Juan Chamorro (Vida y obra)

Juan Onofre Chamorro (1864-1943)

fue un sindicalista y agitador revolucionario chileno, que trabajaba como estibador y carnicero. Es considerado uno de los principales impulsores del movimiento anarcosindicalista portuario en Chile.

Militó hasta 1911 en las filas del Partido Demócrata de Luis Emilio Recabarren pero decepcionado de la política parlamentaria pasó a la militancia anarquista, llegando a ser en 1913 presidente de la Sociedad de Estibadores y Gente de Mar (SEGEM) de Valparaíso y Secretario General de la Federación Obrera Regional de Chile (FORCH), la confederación anarcosindicalista de Chile.

Fue fundador y activo organizador del Centro de Estudios Sociales del Puerto y ese mismo año estuvo a la cabeza como presidente del comité pro 1° de Mayo de Valparaíso, donde los anarquistas tuvieron un rol protagónico.

El impulso de la organización anarquista estaba condicionada por el sello que le imprimía Chamorro, quien reunía las típicas características de un líder obrero, de un agitador revolucionario y un movilizador de multitudes. Fue la más notable personalidad entre la nueva generación de anarquistas del naciente siglo XX.

En 1917 fue uno de los principales organizadores del Congreso Marítimo, que reunió a las Sociedades portuarias de todo el litoral chileno en pos de la organización de una huelga general. Este movimiento se iniciaba en demanda de las 8 horas laborales y, especialmente, debido a que el Estado había ordenado ejercer un control efectivo sobre los trabajadores marítimos, a través de la fotografía forzosa para la identificación. Los trabajadores sabían que esta ley permitiría un excesivo control del Gobierno y de los empleadores, quienes utilizarían este recurso para limitar la contratación de mano de obra sindicalizada y para despedir a los agitadores de sus faenas. Fue preso ese año y en 1921 en la gran huelga de ese año tras el “proceso a los subversivos”.

Su actividad destacada en la huelga contra la fotografía forzosa de 1917 lo lleva a recibir una serie de anónimos donde se le amenaza de muerte si no desiste de sus intentos por combatir la ley identificatoria. Desde las páginas de la prensa obrera comenta el incidente:

“Una banda compuesta por unos músicos sin instrumentos, que han recorrido la escala social en el sentido de vendedores y verdugos (sic) están esperando la oportunidad para cruzar mi cuerpo a balazos… ¡Pobres desgraciados! ¿Cuánto ganarán con matarme… ahora que la obra está hecha en todo el país?, ¿Creen acaso que mi existencia podría acallar las iras del pueblo que sufre hambre, miserias y atropellos?”.

El dirigente marítimo termina su descargo afirmando que los trabajadores ya están al tanto de la situación, y que él no era tan manso como algunos habían querido creer… se despide irónicamente escribiendo “¡Salud victimarios!”.

Una prueba de la previsión que Chamorro tenía ante cualquier peligro de muerte, nos la entrega el relato de Tom Barker (obrero australiano deportado a Chile en 1918), quien afirma que en aquel tiempo no se cometía crimen alguno portando armas en Chile, y como se supuso que en cualquier momento alguien podía atentar contra la vida de este obrero anarquista, él siempre mantuvo dos revólveres en el mostrador de la carnicería donde ejercía el oficio, “Si alguien venía tras de él, tenía que disparar primero”.

La huelga de 1917 sin embargo resulto un fracaso para los trabajadores, pues la patronal organizó piquetes de rompehuelgas y el gobierno envió tropas desde santiago para reprimir a los amotinados, por lo que las organizaciones anarquistas fueron diezmadas hasta 1918, cuando comienzan a reagruparse en Santiago federalmente y por gremios y en los puertos en uniones por industria bajo la Industrial Workers of the World (IWW), de la que Chamorro fue el primer Secretario en Valparaíso, a través de la Unión de Trabajadores Portuarios.

Véase también.

Anarquismo en Chile

 

 

JUAN ONOFRE CHAMORRO (1864-1943)

EXTRAÍDO DEL PERIÓDICO EL SURCO  N°24

 

 La historia del anarquismo ha arrojado muchos nombres que han quedado en la memoria. Muchos hombres y mujeres cuyas acciones han logrado trascender. Juan Onofre Chamorro fue uno de ellos. Un anarquista de intermi­nables iniciativas, de profunda entrega por los trabajadores ma­rítimos y de un carácter fuerte y decidido. Chamorro fue ante todo un obrero capaz de movilizar a grandes multitudes, tanto que en 1920 afirmó en un Comicio Público en la Plaza O’Higgins que tenía la fuerza suficiente para tomar completamente la ciudad de Valparaíso si fuese necesario.
Como una buena porción de los libertarios de esos años, sus primeras incursiones en la vida obrera fue a través de el Partido Democrático, del que se retiró durante 1911 para luego “presidir” la Sociedad de Esti­badores y Gente de Mar, donde tuvo una incansable actividad sindical al menos durante 6 años continuos; y formar parte del grupo anarquista Los Parias del mismo puerto.
Un par de años después Chamorro fue presi­dente del comité organizador del 1º de mayo de 1913, reunión que convocó inusitadamente a unos 15.000 asistentes y donde luego de serios altercados con la policía, Juanito fue detenido. La capacidad de movilización del obrero marítimo iba eviden­ciándose prontamente. Nueva­mente su personalidad fue muy importante en la fundación de la Federación Obrera Regional de Chile (FORCh) nacida en octubre del mismo año. Una nueva oportunidad para poner al descubierto las capacidades de Chamorro como dirigente obrero se presentó el mismo mes, cuando estalló una gran Huelga General en rechazo de la fotografía forzosa en las faenas (1ra Huelga del Mono). Tanta cizaña provocó nuestro personaje entre las autoridades, que en el contexto de la misma huelga el Subprefecto de la 3ª comisaría comentó frente a unas mil personas la necesidad de asesinar a Chamorro. No sería la primera vez que lo amenazarían de muerte.

A instancias de su participación en la segunda Huelga General contra el retrato forzoso en 1917 (2da Huelga del Mono) el anarquista recibió un anónimo amenazándolo de muerte. A través del periódico Mar y Tierra, Chamorro responde desafiante las amenazas.

Sin duda Juan Chamorro era un organizador, luego de participar en la fundación y refundación de la FORCh, fue el principal pro­motor de una orgánica capaz de adoptar el modelo industrialista difundido por la IWW Norte­americana. Luego de fundar la Unión del Transporte Marítimo en Valparaíso en 1918, logró convocar al congreso obrero que fundará definitivamente la IWW de la Región Chilena a fines de 1919. Esta organización tuvo un éxito tan importante que el Estado debió frenar su impulso rápidamente con un absurdo proceso criminal. Acusados de ser una asociación ilícita de ca­rácter subversiva los Wobblies y Chamorro en particular, debieron pasar varios meses tras las rejas, situación que terminaría los primeros meses de 1921.

Extrañamente, el anarquista que en menos de 10 años había fundado y refundado la FORCh; que había participado activamente en dos grandes huelgas generales contra el retrato forzoso; el mismo que había logrado contacto con los IWW norteamericanos y había conseguido replicar la organización en Chile, desaparece casi completamente de la actividad proletaria. Lamentablemente por ahora no tenemos registros certeros de su virtual desaparición, sólo sabemos en los años 30’ quiso volver a tener una participación activa, pero aparentemente su tiempo ya había pasado

Algunas referencias:• La Batalla, Santiago, segunda quincena de mayo de 1913
• Mar y Tierra (cuarta época), segunda quincena de julio de 1917.
• Revista Zig-Zag, N°835, 19 de febrero de 1921.
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