Michele Angiolillo (Vida y obra)

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Michele Angiolillo Lombardi (1871 – 1897)  el 5 de junio de 1871 en Foggia,(Italia) y murió, 20 de agosto de 1897 en Vergara, (España) ejecutado mediante garrote vil-

Fue un periodista y militante anarquista conocido por haber asesinado al Presidente del Consejo de Ministros de España Antonio Cánovas del Castillo.

La bomba de la calle Cambios Nuevos.

El 7 de junio de 1896 hubo un acto terroristanota 1 nota 2 nota 3 . Alguien lanzó una bomba sobre el público que asistía al paso de la procesión del Corpus, a la altura de la calle Arenas de Cambios de Barcelona. La explosión causó doce muertos y decenas de heridos, según puede leerse en los números correspondientes a los días 8 al 19 de junio del periódico La Vanguardia1[cita requerida]. Existen discrepancias sobre el número de muertos.2Este atentado terrorista tenía como antecedente la bomba lanzada por el anarquista Paulino Pallàs contra el capitán general de Cataluña Martínez Campos, la cual mató al guardia civil Jaime Tous, y el atentado del Liceo, en el que murieron 22 personas y otras 35 resultaron heridas.3

Los ataques terroristas contra la población civil despertaron una creciente indignación social que exigía una firme respuesta represora contra anarquistas, socialistas y revolucionarios.4 Cerca de cuatrocientas personas consideradas revolucionarias o subversivas fueron encarceladas en el castillo de Montjuic. De estas, 87 fueron llevadas a juicio por causar la muerte a 12 personas y lesiones a 35. El fiscal solicitó 28 penas de muerte y 59 cadenas perpetuas, aunque finalmente sólo fueron ejecutados cinco acusados y se impusieron entre 9 y 20 cadenas perpetuas.5 3 Otros imputados, aunque absueltos por el tribunal, fueron deportados a Río de Oro por orden del Gobierno de Cánovas del Castillo. El proceso fue llevado a cabo por un tribunal militar, y si bien abundaron en él graves irregularidades, el gobierno no admitió las acusaciones de tortura, denunciadas por presos y familiares de los mismos y motivo de agitación y propaganda por parte de ciertos sectores.

Asesinato de Cánovas.

Dibujo de la época, que reconstruye el asesinato de Cánovas.

Dibujo de la época, que reconstruye el asesinato de Cánovas.

Fotografía del día de la ejecución de Angiolillo.

Fotografía del día de la ejecución de Angiolillo.

Algunos historiadores y la propia confesión de Angiolillo antes de ser ejecutado, sugieren que las torturas denunciadas y condenas excesivas impuestas a militantes anarquistas fueron la razón que movió al anarquista italiano Angiolillo a embarcar desde París a España a través de Londres para matar al Presidente del Gobierno de entonces, Antonio Cánovas del Castillo. Aparentemente, Angiolillo tenía intenciones de matar, al menos, a un miembro joven de la familia real española, pero fue persuadido por el revolucionario puertorriqueño Ramón Emeterio Betances para atentar contra Cánovas. Existe alguna evidencia de que Betances tramitó el paso libre de Angiolillo a España mediante el uso de una identidad falsa, e incluso se especula que llegó a financiar su viaje con una remesa de mil francos.6

Sin embargo, Angiolillo tenía vínculos con círculos de independentistas cubanos exiliados en Londres, quienes podrían haber financiado el atentado también. La política de Cánovas de “hasta el último hombre y hasta la última peseta” había causado por entonces medio millón de muertos en Cuba. En todo caso, cuando Angiolillo llegó a París proveniente de Londres, ya estaba en la red de los independentistas antillanos.

Angiolillo llegó a Madrid, poco después de su reunión con Betances, buscando el paradero del primer ministro. Éste se encontraba de vacaciones en la estación termal de Santa Águeda, en Mondragón, Guipúzcoa. A primeros de agosto, Angiolillo tomó el tren en la estación del Norte de Madrid y se apeó en la población de Zumárraga. Allí tomó un carro que le condujo al Balneario de Santa Águeda. Se presentó como Emilio Rinaldi, tenedor de libros y corresponsal del periódico italiano “Il Popolo“. Pocos días después, el 8 de agosto de 1897, mató a Cánovas del Castillo de tres tiros, mientras éste leía un periódico.

Angiolillo fue detenido inmediatamente, juzgado y ejecutado prontamente mediante garrote vil el 20 de agosto de ese mismo año. La ejecución la llevó a cabo el castellano Gregorio Mayoral Sendino en la cárcel de Vergara.7

Declaró que había matado a Cánovas en venganza por los fusilamientos del Proceso de Montjuïc.

En la actualidad la cárcel de Vergara es ocupada por el “gaztetxe“, que significa “casa de jóvenes”.8

Véase también.

Notas.

  1.  La autoría directa del crimen es discutida. Según lo juzgado en el Proceso de Montjuic, los autores materiales fueron los anarquistas Ascheri, Nogués, Molas, Mas y Joan Alsina, por lo que fueron condenados a muerte. Sin embargo, los condenados denunciaron haberse confesado autores por haber sufrido tortura. Estas denuncias encontraron amplio eco en la sociedad y se extendieron por toda Europa, impulsadas por revistas del ámbito de la izquierda y la intelligentsia, como La Revue Blanche. Esta corriente de opinión negaba la culpabilidad de los condenados y arremetía contra el Gobierno español por las supuestas torturas. Algunos años más tarde, Destacados anarquistas como Charles Malato y Luis Bonafoux aseguraron que el autor de la masacre fue el anarquista Girault:
  2. Avilés Farré, Juan Francisco Ferrer y Guardia, pedagogo, anarquista y mártir. Madrid, Marcial Pons Historia 2006. ISBN 8496467198, 9788496467194; Pg 83.
  3. Romero Maura, Joaquín; Rodríguez Halffter, Eva; La romana del diablo: ensayos sobre la violencia política en España, 1900-1950. Marcial Pons Historia, 2000; ISBN 8495379171, 9788495379177. Página 16.

Referencias.

  1. «Diario La Vanguardia, Barcelona. 8-19/VI/1896».
  2. El libro Historia política de España: 1875-1939, de J. Avilés Farré, M. D. Elizalde Pérez-Grueso y S. Sueiro Seoane, 2002, p. 107, menciona 6 muertos y 45 heridos
  3. a b J. Avilés Farré, M. D. Elizalde Pérez-Grueso y S. Sueiro Seoane, 2002, p. 107
  4. J. Avilés Farré y Á. Herrerín López, 2008, p. 117.
  5. Juan Avilés Farré, Ángel Herrerín López: El nacimiento del terrorismo en occidente: Anarquía, nihilismo y violencia revolucionaria, ed. Siglo XXI de España Editores, 2008, página 128
  6. Ojeda Reyes, Félix, El Desterrado de París: Biografía del Dr. Ramón Emeterio Betances (1827–1898), Ediciones Puerto, San Juan, Puerto Rico, 2001, pp. 356-359
  7. «New York Times, 21/08/1897».
  8. «CNT Gipuzkoa». Archivado desde el original el 15 de abril de 2017.

Bibliografía.

  • J. Avilés Farré, M. D. Elizalde Pérez-Grueso y S. Sueiro Seoane: Historia política de España, 1875-1939, Ed. Istmo, 2002, ISBN 84-7090-320-9.
  • J. Avilés Farré, Á. Herrerín López: El nacimiento del terrorismo en occidente: Anarquía, nihilismo y violencia revolucionaria, ed. Siglo XXI de España Editores, 2008, ISBN 978-84-323-1310-3.
  • F. Tamburini: “Michele Angiolillo e l’assassinio di Cánovas del Castillo”, en Spagna contemporanea, nº 9, Turín, 1996.
  • F. Tamburini: “Michele Angiolillo el anarquista que asesinó a Cánovas del Castillo”, en Historia 16, Madrid, 1997
  • F. Tamburini: “Betances, los mambises italianos y Michele Angiolillo”, en Pasión por la libertad, Actas del coloquio internacional “El independentismo puertorriqueño de Betances a nuestros días”, París septiembre 1998”, San Juan, Puerto Rico, 2000.
  • M. Gualano, “Questionario per il destino – Storia di un anarchico giustiziere” (romanzo). Edizioni Il Castello, Foggia, 2013. www.questionarioperildestino.it
  • M. Gualano, “Michele Angiolillo Anarchico”, Edizioni Il Castello, Foggia, 2004

Enlaces externos.

 

Michelle Angiolillo, el hombre que mató al presidente Cánovas del Castillo

El 20 de agosto de 1897, el anarquista italiano Michelle Angiolillo era ejecutado por garrote vil en la cárcel de Bergara, tras un juicio sumarísimo por un Tribunal Militar. Al morir gritó ¡Germinal! (naceran otros nuevos).

Angiolillo había sido detenido en el Balneario de Santa Agueda (Arrasate) tras matar a tiros a Antonio Cánovas del Castillo, presidente del gobierno español y artífice de la Restauración de la monarquía.

Michelle Angiolillo había nacido en la ciudad italiana de Foggia, enrolado en el ejército en 1894, leyó folletos anarquistas, tomó parte en actos de protesta contra el gobierno Crispi y fue condenado a dieciocho meses por la publicación de artículos subversivos, pena que eludió huyendo a Marsella, donde aprendió el oficio de tipógrafo. Se trasladó a Barcelona en septiembre de 1895 con el nombre de José Sants, trabajó en la imprenta de Ciencia Social al lado de Oller y Ascheri, pronto detenidos por los sucesos de Cambios Nuevos, y huyó a Marsella.

Se le expulsó a Bélgica ante la sospecha de que estaba preparando un atentado contra el kaiser y el rey de Italia. En Bruselas (octubre 1896) se afilia a un sindicato de tipógrafos y conoce a Sempau (marzo 1897) y entre junio y julio se mueve por Londres, Lisboa y París para finalmeute saltar a Madrid, con el sendónimo Rinalidini, donde tuvo alguna relación con Nakens.

En aquella época ya pensaba acabar con quienes consideraba responsables de la represión contra los anarquistas catalanes, que fueron torturados en el castillo de Montjuich. Estos posteriormente serían juzgados en los llamados Procesos de Montjuich. Se dictaron 8 penas de muerte, que fueron ejecutadas y numerosas penas de prisión y deportaciones.

En aquel momento, tras unos años en que el gobierno de Sagasta había permitido que los restos dela Primera Internacional reaparecieran en el Congreso de Barcelona (1881) como la Federación Regional de Trabajadores de España, el anarco – sindicalismo había quedado deshecho por la represión. Un sector del anarquismo optó por la violencia contra los símbolos de la burguesía y de la Iglesia, lo que provocó una mayor represión contra el conjunto del anarquismo y del sindicalismo de carácter anarquista.

A primeros de agosto, Michelle Angiolillo tomó el tren en la estación del Norte de Madrid y se apeó en la población de Zumarraga. Allí tomó un carro que le condujo al Balneario de Santa Agueda. Se presentó como Emilio Rinaldi, tenedor de libros y corresponsal del periódico italiano “Il Popolo”. Pocos días después mató a Cánovas del Castillo de tres tiros, mientras éste leía el periódico. Fue detenido inmediatamente, juzgado y condenado a muerte. Declaró que había matado a Cánovas en venganza por los fusilamientos del Proceso de Montjuïc. En la actualidad, la cárcel de Bergara es ocupada por el “gaztetxe” y todos los años, al cumplirse el aniversario de su ejecución, manos anónimas colocan rosas rojas en el cementerio.

Fuentes: Enciclopedia del anarquismo español y CNT Gipuzkoa

 

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