José Font, más conocido como Facón Grande (Vida y obra)

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José Font, más conocido como Facón Grande, (1883-1921). Nació en Concepción del Uruguay, 1883, se desconoce la fecha exacta y fallecio el 22 de diciembre de 1921 en Cañadón de la Muerte, provincia de Santa Cruz.                                                                                  Fue un obrero y carrero anarcosindicalista argentino de origen entrerriano, radicado en la Patagonia Argentina.1 Es conocido por los hechos de las huelgas rurales de la Patagonia de 1921.

Facón, por solidaridad con sus compañeros, terminó dirigiendo a un grupo de 400 hombres que se enfrentó a balazos contra el ejército cerca de la estación Jaramillo del Ferrocarril Patagónico. Luego de ser capturado fue fusilado por orden del teniente Héctor Benigno Varela, quien contrarió su propia promesa de no fusilar a Facón ni a quienes se rindieran junto a el.2

Su apodo se debió a las dimensiones del cuchillo (“facón”) que usaba, y que iba colgado siempre en su cintura.2

Monumento a Facón Grande.

Monumento a Facón Grande.

Nacido en Entre Ríos, llegó a Santa Cruz entre 1904 y 1905 para trabajar como peón en la estancia San José en inmediaciones de Puerto Deseado. No había ido a la escuela y apenas sabía leer y escribir. Nunca perdió su acento de gaucho entrerriano.2

Osvaldo Bayer, basándos en reportajes, lo definió como un «hombre callado y cumplidor, carrero de oficio, esos que de un chiflido hacen obedecer a ocho caballos percherones». Font tenía carros y chatas en Cañadón León y se encargaba de transportar cueros y lanas. Según Bayer, Facón era «el carrero más respetado por todos los estancieros debido a su honestidad y a su generosidad. Jamás se fijaba en los pesos y era mano abierta para con los que venían a pedirle ayuda. Todos los testimonios reunidos son acordes en afirmar que era un buen hombre, recto, humilde, de una palabra (…) ninguno de los viejos pobladores de Deseado que lo conocieron dudan al calificarlo de persona decente y querida. Vestía como un paisano, bombachas y alpargatas, ancha faja negra a la cintura con facón cruzado, que nunca usó contra los hombres…».2

Según Victorino Basterra, Font era nacido en el Montiel y llegó a la Patagonia para cuartear las zorras en las salinas de Cabo Blanco, al norte de Puerto Deseado. Luego se independizó y al tiempo tenía cinco chatas de caballos con las cuales hacía el recorrido desde Puerto San Julián a los lagos Posadas y Pueyrredón. Era muy habilidoso en la doma y en construir casas con chapas. Era considerado por los rurales como «el mejor domador de toda la zona». La gente se reunía cuando sabía que él iba a domar un caballo.2

Años más tarde se estableció en Bahía Laura. Pero el comisario Lopresti lo obligó a desalojar además de llevarlo preso, golpearlo y destruirle el rancho que había construido.2 Por sus condiciones personales, y después de acusaciones en la Justicia y que lo hicieron recelar de los grandes propietarios, fue elegido por los obreros de las estancias para que los representara en sus reclamos ante la patronal.1

Huelga obrera de 1921.

Vista actual de la estación Jaramillo.

Vista actual de la estación Jaramillo.

Durante la huelga obrera de 1921, Facón Grande coordinó los movimientos de la zona entre Puerto Deseado y Colonia Las Heras, de la línea del Ferrocarril Patagónico. El día 21 de diciembre se produjo un enfrentamiento armado entre el Ejército Argentino al mando del teniente coronel Héctor Varela y los huelguistas dirigidos por Font en las inmediaciones de la estación Tehuelches. Allí fallecieron un militar y tres huelguistas. Mientras que otro militar y varios obreros fueron heridos. Los huelguistas sobrevivientes de aquella batalla fueron trasladados a la estación Jaramillo, donde poco después la gran mayoría serían fusilados, entre ellos Facón Grande.3 4 5 A partir de estos sucesos es que se considera un sitio histórico a la estación Jaramillo.6

Font creía que se trataba de la policía y no del ejército hasta después del combate de la estación Tehuelches cuando vio la gorra de Fischer, el soldado favorito de Varela. Allí aparece el gerente de La Anónima, Mario Mesa, a parlamentar con Font, y les promete respetar la vida de todos y acceder a sus demandas si se rinden. Luego de una asamblea, los obreros deciden entregarse. A Font un grupo de soldados lo aisló junto al galpón de la estación. Pese a que pidió hablar con Varela él no lo recibió y lo mantuvo custodiado. Font le grita a los soldados que le digan a Varela que él lo desafía a pelear con cuchillo, «para ver si es tan valiente como dicen». Varela lo hace atar de pies y manos. Luego, dos suboficiales y dos soldados lo cargaron a la caja de un camión y se lo llevaron al sitio conocido como el Cañadón de la Muerte a 500 metros de la estación Jaramillo. Le quitaron las ataduras, su facón, su chambergo y la faja negra de su cintura y le pusieron unos bretes. Allí fue fusilado el 22 de diciembre.2 Varela también fusiló a Leiva y al menos a medio centenar de obreros.5

Según el capitán Ayala Torales, Facón Grande fue enterrado en Jaramillo. Los policías en Puerto Deseado se repartieron las ropas y el dinero. El entonces comisario del pueblo, Albornoz, se quedó con 4 chatas y 80 caballos.2

Homenajes.

El hotel de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores, en Buenos Aires, lleva el nombre de Facón Grande.8

El 8 de octubre de 1999, en la zona donde fue asesinado, autoridades políticas, gremiales y protagonistas de la película La Patagonia Rebelde inauguraron un monumento en su memoria.2En ese film de 1974, Font fue encarnado por el actor Federico Luppi.

El cielo de jaramillo, lo vio caer de rodillas
con cuatro fuegos y afuera, se regocija Varela
como pudiste creerle, lo de tehuelches fue grave
vale un soldado la muerte, de treinta, cuarenta o cincuentaLo vieron morir de rodillas, no quiso verse caído
al cielo de jaramillo, la tierra pudo abrazarlo
a facón grande viviendo, por sus hermanos
en nuestros sueños.Pero andarás con tu nombre, del brazo de la justicia
te ha traicionado Varela, no pudo con tu bandera
la lucha no ha terminad, está tu facón en caminopues tu corazón entrerriano, es de este sur sigue vivo.
Facón Grande, canción de Sergio Castro7

Galería.

 

 

Placa en la escuela secundaria José Font.

Placa en la escuela secundaria José Font.

 

 

 Federico Luppi. En el personaje de Facón Grande, en «La Patagonia Rebelde», 1974.  

Federico Luppi. En el personaje de Facón Grande, en «La Patagonia Rebelde», 1974.  

 

Monumento cerca de Jaramillo sobre la Ruta 3.

Monumento cerca de Jaramillo sobre la Ruta 3.

Véase también.

Referencias.

  1. ab «Un centenario expediente reveló la cuna del mártir Facón Grande». Análisis Digital.
  2. abcdefghi «Facón Grande (sindicalista)». Patapedia.
  3. «El Correo en Puerto Deseado – Las Heras. El Servicio Postal Ferroviario más austral del mundo». PATAGONIA database. Consultado el 19 de diciembre de 2010.
  4. Bayer, Osvaldo (1974). Los Vengadores de la Patagonia Trágica. Tomo II, Los vengadores. Buenos Aires: Galerna.
  5. ab En Sangrientas huelgas patagónicas. Felipe Pigna, Clarín, 12 de agosto de 2007.
  6. «Santa Cruz – Ferrocarril Puerto Deseado – Las Heras». Consultado el 26 de marzo de 2011.
  7. Sergio Castro. «Patagonia de Fuego».
  8. «Historia de UATRE». UATRE.

Bibliografía.

Enlaces externos.

 

 

PATAGONIA ANARQUISTA REBELDE

FACÓN GRANDE, UN GAUCHO

Un entrerriano en la Patagonia rebelde
Por Rubén Bourlot

 
En 1921 la Patagonia estaba convulsionada por la huelgas de los peones, impulsada por los anarquistas, acontecimiento que describe con maestría Osvaldo Bayer en su libro La Patagonia Rebelde. Y en esos entreveros estuvo un entrerriano nacido en los montes del Montiel, Don José Font, también conocido como “Facón Grande”. Font llegó a la Patagonia alrededor de 1905, y entre otras actividades se dedicó al oficio de carrero haciendo el recorrido entre Puerto San Julián y los lagos Posadas y Pueyrredón. Era muy habilidoso en la doma y también en la construcción de casas. Era el carrero más respetado por los estancieros por su honestidad y generosidad. Vestía como paisano, bombachas, alpargatas, ancha faja negra a la cintura con su famoso facón cruzado. El estanciero Iriarte lo había llevado de Entre Ríos como domador.

Con el tiempo, logró establecerse en un campo propio en Bahía Laura, pero un comisario famoso por sus actitudes violentas lo quiso desalojar, a lo que Font hizo caso omiso. El comisario lo detuvo, lo hizo lonjear y le destruyó las instalaciones de su campo. De nuevo en libertad Font volvió a su oficio de carrero.
Cuando se produjo el gran levantamiento patagónico de 1921, las peonadas alzadas lo fueron a buscar. Era el único hombre con una autoridad moral ganada por su conducta. Él se negó varias veces, tal vez previendo la tragedia y sabiendo la fuerza de los poderosos. Pero al final se largó. En él bullía la sangre calentada a longazos por la policía, instrumento de los que tenían y querían más.
Una vez declarada la huelga, “Facón Grande” se dedicó a reclutar gente de las estancias y caballadas. Luego se fue arrimando hacia la costa. Se dio cuenta de que el dominio de la red ferroviaria de Puerto Deseado a Colonia Las Heras podría haber sido decisivo para el triunfo. Pero en ningún momento lo logró plenamente. El movimiento multitudinario se lo impidió. Fueron de un lado a otro, masivamente.
Además, José Font no tenía ni don de mando ni sentido táctico ni estratégico. Él conversaba con la gente. Siempre conversaba y pedía consejos. Sin demostrar debilidad en ningún momento, pero temeroso de que los que lo han elegido crean que él quería sacar algún provecho de su situación.
Una de las columnas de “Facón Grande” se dirigió a Colonia Las Heras, punto terminal del ferrocarril de Puerto Deseado. Allí la Liga Patriótica se había organizado para la defensa, mientras las mujeres y los niños emprendían viaje hacia Comodoro Rivadavia.
El grupo en el que operó “Facón Grande”, estaba compuesto de unos 350 a 400 hombres y maniobró en Puerto Deseado.
El represor teniente coronel Varela y sus hombres los esperaban. Facón Grande viajaba en un automóvil acompañado de una columna de vehículos. Cuando vieron a los efectivos gubernamentales se dispusieron a enfrentarlos. Varela los recibió con una descarga cerrada, creyendo que eso bastaría para que los huelguistas bajaran y levantaran los brazos en señal de rendición. Pero ante su sorpresa, no ocurrió así, sino que éstos hicieron pie en tierra y contestaron con fuego de metralla, generalizándose un intenso tiroteo.
En ese momento “Facón Grande” ocupó el terreno y comprendió que había luchado contra el ejército y no contra la policía. El teniente coronel Varela retrocedió hasta Jaramillo.
Facón Grande procuró llegar a una solución negociada del conflicto, para lo cual intervino el gerente de “La Anónima” de Pico Truncado, Mario Mesa, quien se hallaba de rehén con la gente de “Facón Grande”. Mesa conversó largamente con Varela y regresó a Tehuelches para decirle a “Facón Grande” que Varela aceptaba los puntos sugeridos pero primero exigía la rendición de todos los huelguistas y la entrega de las armas. Mesa ofreció la garantía de su palabra de que serán respetadas todas las vidas humanas. En la asamblea obrera que se realizó a continuación, “Facón Grande” aconsejó la aceptación de la propuesta de Varela. Y el 22 de diciembre organizaron la rendición, en la estación Jaramillo.
Como gesto de buena voluntad, los huelguistas dejaron sus cosas en el suelo y entregaron la caballada. A “Facón Grande” lo aislaron junto al galpón de la estación. Él no tuvo un pelo de zonzo y se dio cuenta en seguida, porque pese a que pedía hablar con Varela éste no lo recibió y lo mantuvo custodiado; además, le hizo quitar la famosa daga, el facón grande. “Facón Grande” era en ese momento era nada más que José Font, pero con altanería solicitó que se cumpla lo pactado. El enemigo respondión con golpes hacia la persona de Font. Este, entonces le gritó a los soldados que lo custodiaban que le digan a Varela que él lo desafiaba a pelear con cuchillo, delante de todos, para ver si era tan valiente como dicen. Como única respuesta Varela lo hizo atar de pies y manos para lo cual lo voltearon al suelo.
Dos suboficiales y dos soldados lo cargaron a la caja de un camión como si fuera una bolsa de papas y se lo llevaron. Le quitaron las ligaduras y lo pusieron contra unos bretes. Enardecido dijo que esa no era la manera de tratar a un hombre, que uno por uno se animaba a pelearlos a todos aún con las manos atadas. Sin facón, sin chambergo y sin la ancha faja negra que usaba en la cintura lo pusieron frente al pelotón de fusilamiento: las balas le atravesaron el cuerpo mientras él trataba de que no se le resbalaran las bombachas. En la primera descarga ni se movió. En la segunda cayó de rodillas y fue el final.Fuente de información e imagen: blog “La solapa entreriana” del prof. Rubén Bourlot.
http://lasolapaentrerriana.blogspot.com/
Entrerriano y como buen entrerriano hombre de palabra. Gaucho, guapo, honesto, un poco rústico, ducho en cosas de campo, el mejor domador de todo el sur. Este era José Font, el hombre de los caballos, el de la daga cruzada en la cintura, el que todos llamaban Facón Grande.
En 1904 aproximadamente se fue para el sur a la zona de Puerto Deseado y la historia lo recordará por los lamentables hechos de Diciembre del ´20.
Lo conocí por “La patagonia rebelde” de Osvaldo Bayer, que me regaló una amiga y no pude evitar la imponente atracción que genera este gaucho habilidoso y honrado. 
(En la foto, Facón Grande interpretado por Federico Luppi en "La Patagonia rebelde" de 1974)

(En la foto, Facón Grande interpretado por Federico Luppi en “La Patagonia rebelde” de 1974)

Horas antes de su muerte le tendió la mano, al cobarde comandante del Ejercito Argentino Héctor Benigno Varela, quien no solo no respondió a este simple gesto de hombría sino que solo indicó a sus soldaduchos que desarmen al hombre y lo pongan aparte.
Minutos mas tarde el gauchazo Facón, invitaba a Varela y a su séquito a pelear a cuchillo limpio, uno a uno para ver cuan valientes eran, a estos maricotas que lo matarían sin escrúpulos atado a un brete y con la bombacha casi por el piso. Días después se podría ver su cadaver con un tarro de pickles en una de las manos como burla de sus asesinos y la otra cortada a la altura de la muñeca, seguramente para conservarla en formol.
Facón, intimaba a los caballos a partirse al medio antes de bajarlo en plena doma.
Generoso hasta con quienes lo entregaron. Bajito. Apenas si sabía leer y escribir pero con la mano abierta siempre para quienes recurrían a él.
Este gaucho famoso en el sur, resume en algunas pocas palabras la idiosincracia del entrerriano, generalmente vinculado al campo, de corazón grande, de generosidad hasta la inocencia. 
Homenajeamos aquí a este grande de la historia.

Historia Activa 14 de agosto Hoy José Font más conocido como Facón Grande

 

Facón Grande

Hoy más que nunca debemos rescatar a hombres como José Font, ese gaucho nacido en Entre Ríos de increíble coraje llamado Facón Grande que se puso delante de las columnas obreras porque era justa su demanda, que luchó por un nuevo convenio que reemplazara las condiciones de vida esclavizantes de aquellos años en las estancias del latifundio y que, en el momento de ser fusilado, le gritó al teniente coronel Varela: “Así no se mata a un crioyo”.

Patagonia Rebelde (Película completa)

PATAGONIA REBELDE: Recrea la historia de la insurrección en la Patagonia durante los años 20′ a mano de federaciones anarco-sindicalistas, en los cuales participaban emigrantes de varios países, principalmente obreros, campesinos, gauchos y bandoleros de la zona austral de Chile y Argentina. PELÍCULA RECOMENDABLE PARA TODOS LOS QUE SUEÑAN CON UNA REVOLUCIÓN SOCIAL