Nicola Recchi (Vida y obra)

Nicola Recchi (Buenos Aires, 1971)

Nicola Recchi (Buenos Aires, 1971)

Nicola Recchi (1889-1975) El 4 de julio de 1889  en (Civitanova Marche, Macerata, (Italia) y murió  29 de junio de 1975 en Buenos Aires (Argentina)

Fue una especie de “ángel bueno” del anarquismo, que siempre dio refugio a quienes lo necesitaran.

Recchi formó parte del grupo de Sacco y Vanzetti y en un atentado perdió una mano, pero pese a ello, en Argentina mantuvo a su familia con su oficio de albañil. Fue protagonista de hechos fundamentales del movimiento obrero mundial.

Nació en Civitanova Marche, Macerata, Italia en 1889. Albañil de oficio. Emigró en 1908 hacia América del Sur. El 1 de mayo de 1909 participó en la célebre manifestación anarquista de Buenos Aires, Argentina en la cual se luchó a brazo partido con las fuerzas de represión. Buscado por la policía, Recchi volvió a Europa, pero no a Italia; era desertor del servicio militar porque “no quería ser sirviente del rey. Estuvo en Suiza y de allí partió hacia Estados Unidos.

Allí protagonizó famosas huelgas de textiles y de mineros y tomó parte activa en casi todas las agitaciones herreras del país del norte en aquellos años, principalmente la campaña contra Rockefeller que costó muchas víctimas. Desarrolla una notable actividad subversiva, tomando parte de todas las manifestaciones y acciones anarquistas, por las cuales fue detenido varias veces.

En 1919 regresó a Italia después de haber peregrinado de un punto al otro de las dos Américas y de allí, a Suiza y Francia. Terminada la guerra italo austriaca, de la cual desertó, se retiró a Civitanova Marche, su comuna de origen.

“Conocí a Recchi en un lugar público donde Recchi estuvo por pocos minutos con un brazo atado al cuello, visiblemente herido. Supe después que había perdido la mano izquierda. Nunca pude saber con precisión si vivía en Nueva Inglaterra o en Nueva York, o en algún otro lado. Daba la impresión de poseer el don de la ubicuidad. Era conocido por los compañeros de muchísimos lugares y el conocía a tantos compañeros de lengua italiana y de otras lenguas y si bien su nombre no figuraba jamás en un diario, se encontraba siempre donde sucedía algo de extraordinario. El infortunio que lo había mutilado, en vez de acobardarlo, parecía haberle dado mayor coraje y una decisión más completa a la causa que lo apasionaba”

Max Sartin

En su comuna de origen, favorecido por la propaganda deletérea y derrotista de la posguerra continuó su actividad subversiva participando de todas las reuniones y conferencias organizadas por los elementos extremistas, luego adquirió un puesto de diarios y en él desarrolló también una marcada actividad subversiva (vendía con preferencia los diarios “Avanti”, “Unitá” y “Umanitá Nova) tanto es así que los primeros squadrustu del fasci di combatimento de ese tiempo, todavía en formación, le quemaron el puesto de venta por dos veces consecutivas. Como le era imposible continuar con su actividad antifascista, marchó a Francia en febrero de 1923. En marzo de 1923 se lo acusa de la muerte de cuatro fascistas y de huir. Luego marcha hacia Argentina.

En Buenos Aires se hizo conocido nuevamente por sus ideas libertarias y su amplia actividad de lucha. Fue detenido varias veces.

En 1931, por dar refugio a Silvio Astolfi, sufrió nuevamente prisión Recchi fue torturado y sometido a los más atroces suplicios durante tres semanas. Cuando los verdugos del lugar oculto de la tortura lo consignaron a la cárcel común, sus compañeros de celda que lo limpiaron se horrorizaron: todo su cuerpo, extenuado de tormentos, privado de alimentos y de sol, estaba cubierto de golpes, y llagas. El médico de la prisión no lo admitió en la enfermería. Con la asistencia de los compañeros de celda pudo volver a ponerse poco a poco de pie.

Finalmente, en enero de 1936 fue expulsado de Argentina por aplicación de la ley de residencia y entregado al fascismo, separándolo así de su mujer y tres hijitas, dos de ellas argentinas, quienes quedaron en Buenos Aires.

En la Italia fascista se lo condena a confinamiento político en Ventotene, después de ser entregado en Génova el 14 de febrero de 1936.

En las señas particulares expresa su prontuario: Tiene mutilada la mano izquierda, según él dice por accidente de trabajo en América del Norte. Pero esto no fue posible comprobarlo y se piensa que la mutilación se la ocasionó en alguna acción terrorista”.

El prontuario va relatando luego la conducta de Recchi en Ventotene donde no pudieron ablandarlo. Su prontuario dice así:

“1/4/38: conserva sus ideas propias. Es vigilado atentamente.” “1/6/38: Persiste en sus ideas políticas.” “1/10/38: Continúa observando una equívoca conducta política. Frecuenta asiduamente al grupo de los elementos más peligrosos de la colonia. Es rebelde a cualquier disciplina y se muestra despreciativo hacia las autoridades. Es vigilado atentamente.” “4/10/39: Trasladado a la cárcel de Macerata.” “13/10/39: Condenado a confinamiento en Pisticci”.

Finalmente, Recchi  como los demás presos políticos del fascismo será liberado por los aliados cuando invaden Italia. Recchi permaneció doce años en Italia en Civitanova y Ancona antes de poder reunirse con su mujer Beppina y sus tres hijas que habían permanecido todo ese tiempo en aquel entonces el peronismo le negó constantemente la visa de regreso.

Hasta que en 1956 regresó a la Argentina en forma ilegal y en ese carácter vivió el resto de su vida.

En 1962 murió Beppina, quien no tenía buena salud y había quedado inválida durante los últimos años. Nicola Recchi murió en Buenos Aires, el 29 de junio de 1975.

“Nicola Recchi, ferozmente perseguido durante toda su existencia, obligado a vivir una vida clandestina en la Argentina, país donde habían nacido dos de sus hijas, ha muerto sin permiso de residencia. Fue perseguido y acosado por los esbirros de tres continentes durante medio siglo no por lo que hubiera podido haber hecho –nunca se le probó jurídicamente ningún cargo- sino por lo que pensaba, por el coraje con que sostuvo su ideas y por la firmeza heroica con que siempre se negó a doblarse ante las imposiciones y violencias de sus inquisidores. Y justo por eso, los compañeros de tres generaciones lo querían y lo estimaban. Y cuando corrió la noticia que Nicola Recchi había desaparecido, todos los que lo conocimos sentimos que nuestro movimiento había perdido un militante fuerte y sincero que no sólo no habremos de olvidar sino que hubiera merecido ser conocido por los que vendrán después de nosotros”

Max Sartin 20/10/75 L’Internazionale de Anacona.

“Conocí a Nicola Recchi cuando este tenía 81 años, tenía rostro de niño, siempre sonriente, con ojos traviesos, como un adolescente dispuesto a hacer alguna diablura. Era parco para hablar. Le pregunté por Sacco y Vanzetti, con los cuales había trabajado. Me respondió así: Sacco era la actividad misma, Vanzetti era la solidaridad. Eran los mejores, por eso los norteamericanos los mataron”. Le pregunté por sus cárceles, sus sufrimientos en el cautiverio, en Estados Unidos, en Italia, en la Argentina, donde había sufrido más. “La más vesánica fue la policía Argentina del General Justo”, me respondió. “Me detuvieron en mayo de 1932 por haber dado refugio a Silvio Astolfi, el amigo de Severino Di Giovanni. Picana, el tacho, golpes en los riñones con cachiporras de plomo, quemaduras de cigarrillos en el pene. Estuve semanas en un calabozo aislado, con las manos atadas en la espalda, me tiraban la comida al suelo y la orinaban. Tenía que comer eso como un perro ayudándome solo con la boca. Me dijeron que querían hacerme morir agusanado. Nunca comprendí por qué tanta crueldad con un hombre de ideas sociales. Mi tercera pregunta a Recchi fue qué se consideraba así mismo: “solo un hijo del pueblo”, me contestó sonrojándose. Un “hijo del pueblo”, así comenzaba la canción de los viejos anarquistas.”

Osvaldo Bayer (1970)Severino Di Giovanni, El Idealista De La Violencia.

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Nicola Recchi (1889-1975)

El 4 de julio de 1889 nace en Porto Civitanova (Civitanova Marche, Marcas, Italia) el anarquista Nicola Recchi.

En enero de 1908 emigró a Argentina y en Buenos Aires entró a formar parte del movimiento anarquista. A raíz de la represión desencadenada por la muerte de un policía durante la manifestación del 1 de mayo de 1909, regresó a Europa.

Como no podía ir a Italia ya que estaba buscado por desertor, se estableció en Suiza, pero poco después emigró a los Estados Unidos. A Ludlow (Ludlow, Vermont, EE.UU.) participó activamente en diversos movimientos reivindicativos, como las huelgas textiles y mineras entonces, y en la campaña contra la dinastía Rockefeller.

En estos años americanos estuvo ligado al grupo anarquista donde militaban Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti. Perdió su mano izquierda, unos dicen que accidente de trabajo y otros en alguna acción subversiva con explosivos montada por el grupo del anarquista il·legalista Mario Buda de Luigi Galleani.

La policía lo acusó de ser un especialista en fabricación de bombas y de participar en la campaña de explosiones que se desencadenó en Estados Unidos entre 1917 y 1919.

Al terminar la Gran Guerra regresó a Italia, donde abrió un pequeño quiosco de periódicos en Civitanova Marche, donde venía publicaciones revolucionarias ( El Avanti , Unità , Umanità Nuova , etc.).

En febrero de 1923, después de que las guerrillas fascistas destruyeran su quiosco en dos ocasiones y él mismo sufriera agresiones, fue acusado de la muerte de cuatro fascistas y en marzo pasó a Francia y poco después regresó a la Argentina, donde posteriormente marchó su familia.

En Argentina trabajó de albañil.

El 30 de mayo de 1932 fue detenido acusado de haber albergado el anarquista il·legalista Silvio Astolfi; torturado durante semanas, finalmente fue puesto en libertad vigilada.

El Estado argentino le aplicó la Ley de Residencia y fue expulsado a Italia, llegando a Génova el 14 de febrero de 1936.

Juzgado por las autoridades fascistas, fue condenado a tres años de aislamiento por «actividades antifascistas» e internado en la isla de Ventotene.

En febrero de 1939 fue liberado, pero en agosto fue nuevamente detenido y en octubre de ese año fue trasladado a la cárcel de Macerata , Marcas,(Italia) y posteriormente condenado al aislamiento en Pisticci, Basilicata,(Italia) , de donde pudo salir en octubre de 1941. la Liberación la cogió en Ancona, Marcas,( Italia), donde retomó el contacto con los compañeros libertarios.

En septiembre de 1945 participó en el Congreso de Carrara, en el que se fundó la Federación Anarquista Italiana (FAI), y fue nombrado miembro de la Comisión Sindical de esta organización.

En 1956 regresó a Argentina ilegalmente, ya que el gobierno peronista le negaba sistemáticamente el visado de entrada, y pudo reunirse con su compañera Beppino y ses tres hijas (Idea, Aurora y Alba). Tras la muerte de su compañera en 1962, pasó sus últimos años de su vida con sus hijas sumido en la miseria.

Nicola Recchi murió el 29 de junio de 1975 en Buenos Aires (Argentina).

 

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