Avelino González Entrialgo (Vida y obra)

Avelino González Entrialgo (1898-1977) Nacio el 3 de noviembre de 1898 en Tremañes, Gijón, Asturias, (España) y el 18 de mayo de 1977 muere en Mérida, (Venezuela) el militante anarcosindicalista Avelino González Entrialgo.
Aunque era buen estudiante, empezó a trabajar desde los 13 años.
Fue militante del Partido Republicano Federal de Eladio Carreño, pero después de frecuentar el Centro de Sociedades Obreras de Gijón (Pedro Sierra Álvarez, Eleuterio Quintanilla Prieto, Avelino Iglesias) se adhiere al anarquismo.
Entre 1914 y 1918 participa en la Agrupación Libertaria de Gijón.
En 1915 empezó a trabajar el vidrio y conoce al destacado militante anarquista Acracio Bartolomé.
En 1916 fue delegado para Gijón en el Congreso de la Federación Española de Vidrieros en Barcelona y en 1917 participó activamente en la huelga general de ese año. 
En 1918 participó en el desarrollo de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Después de hacer el servicio militar y de actuar en los grupos antimilitaristas, vuelve a Gijón, donde colaboró ​​en el relanzamiento cenetista.
Durante la dictadura de Primo de Rivera actuó en la Casa del Pueblo, los ateneos obras y en diversas tareas de propaganda en la región, al tiempo que se opuso duramente a intentas de infiltración comunista.
Con el establecimiento de la II República luchó contra las pretensiones hegemónicas de la Federación Anarquista Ibérica (FAI) en la CNT y se mostró muy decepcionado del boicot faísta a las Federaciones Nacionales de Industria.
Como secretario de la Federación Nacional del Metal, asistió al Congreso de la CNT de 1931 como delegado del Metal de Gijón; también fue delegado del mismo sector en los plenos regionales de mayo y septiembre de 1931 y de febrero de 1932. En esa época presidió el Ateneo Obrero de La Calzada.
Su postura contraria a la FAI hace que se acerque a trentistas y los Sindicatos de Oposición.
En mayo de 1933 dio un mitin en Logroño con Fausto Villamor Pérez y en agosto de ese año firmó el documento de la oposición de Asturias. Hizo mítines en Sama y Patín prisión de Oviedo a consecuencia del levantamiento de finales de 1933. En esa época se convirtió en un ferviente partidario del pacto con la Unión General de Trabajadores (UGT) y fue el representante de la CNT en el Alianza Obrera asturiana con la UGT.
Tras el levantamiento de la Comuna Asturiana de 1934, de la que formó parte en la Comisión de Alianza del Comité Revolucionario, se esconde en Gijón hasta mayo de 1935, cuando consigue huir a París y Bruselas, vía San Sebastián.
Con la amnistía de 1936 regresó a la Península y asistió al Congreso de Zaragoza participando en la ponencia sobre la Alianza Obrera.
Cuando estalló el golpe militar fascista formó parte de la Comisión de Defensa de Gijón y se ocupó de la secretaría de Movilización en el Comité de Guerra, destacando en el sector milicias y acompañando al comandante Gallego por todos los frentes de la región.
A partir de octubre de 1936 representó Asturias en el Comité Nacional de la CNT en Madrid, como secretario de Defensa, mostrándose partidario de la entrada de la CNT en el gobierno de Largo Caballero y de la militarización. En esta época formó parte del grupo «Sin Nombre» de la FAI.
Cuando terminaba el conflicto, el 7 de marzo de 1939, se encargó de la secretaría de Asuntos Militares en el Comité Nacional del Movimiento Libertario.
Cuando la derrota fue un hecho, abandonó la Península el último día de la guerra por Gandia y se estableció en Londres (Inglaterra).
El 14 de abril de 1939 en Londres fue elegido miembro del Consejo General del Movimiento Libertario Español (MLE), con sede en Francia.
Cuando estalló la II Guerra Mundial abandonó Francia y marchó a América (Argentina, Bolivia, Chile) y se instaló definitivamente en Venezuela.
En el exilio se adscribía a las tesis colaboracionistas del Subcomité Nacional y luchó fervorosamente por una única CNT que aceptara las presupuestas del Congreso de 1936.
En 1964 colaboró ​​en la publicación parisina “Asturias”.
Es autor de un informe sobre los Hechos de 1934 que se encuentra depositado en el Archivo General de la Guerra Civil de Salamanca, donde también se conserva la correspondencia dirigida a su compañera Olivia Díaz y sus hijas Acracia y Libertad durante su exilio en Bruselas (1935-1936).