Antonio Martín Escudero (Vida y obra)

Antonio Martín Escudero nacio en Belvís de Monroy, provincia de Cáceres, España el 17 de enero de 1895 y falleció en Bellver de Cerdanya, Lérida, Cataluña, España el 27 de abril de 1937, conocido como El Cojo de Málaga por la cojera causada por una osteítis en su pierna derecha. Sindicalista y militante anarquista de la Federación Anarquista Ibérica. No debe confundirse con su contemporáneo Joaquín José Vargas Soto, cantaor flamenco también conocido como El Cojo de Málaga.

Hijo de emigrantes a Cataluña, ante la lucha que llevan a cabo el gobernador civil de Barcelona, Martínez Anido y los pistoleros de la patronal contra el movimiento obrero y sus líderes sindicales, entra en contacto con el grupo Los Solidarios en Barcelona (1922). En 1923, al producirse el golpe de estado de Primo de Rivera en España, se establece en Puigcerdà (capital de la Baja Cerdaña) delegado por la CNT para colaborar en el contrabando de armas destinadas a la lucha contra la dictadura. En 1924, a causa de su enfermedad, pasa al exilio residiendo en Francia de 1924 a 1934, manteniendo el contacto con otros miembros de Los Solidarios, como Durruti. Vuelve a España instalándose en la Cerdaña y trabajando como albañil a la par que mantiene su militancia en la CNT; en 1936 asiste al congreso de la CNT de Zaragoza como delegado.

Durante la Guerra Civil Española asume funciones de alcaldía de Puigcerdà, siendo conocido por su indiscriminada ferocidad, represalias por la comarca y enfrentamientos con otros grupos republicanos de la zona, como las milicias pirenaicas, pero con apoyo de grupos del POUM.

Murió, en un enfrentamiento en Bellver de Cerdanya (Pirineo catalán) al intentar asaltar dicho pueblo, poco antes de los Hechos de mayo de 1937 de Barcelona.

Bibliografía.

R. Sanz. El Sindicalismo y la política, Los “Solidarios” y “Nosotros”. Toulouse, 1966 Ahora no podemos decir que el Cojo de Málaga sea sanguinario pero si tuvo acciones verdaderamente espeluznantes.

Enlaces externos.

 

 

Antonio Martín Escudero (1895 – 1937),
“La Cerdanya Durruti”

BIOGRAFÍA

Antonio Martín Escudero, más conocido por el apodo despectivo  “El Cojo de Málaga” nació en Belvís de Monroy (Cáceres).

Él era el hijo de Celestino Martín Muñoz, agricultor, y Ascensión Escudero Jara, “ama de casa”. Al nacer Antonio, ambos tenían 26 años de edad. La cojera que padecía era debido a una lesión recibida durante las jornadas revolucionarias de la Semana Trágica de Barcelona (1)  (1909). De acuerdo con otras versiones de la causa de la cojera era osteitis (Inflamación de los huesos, generalmente de origen infeccioso bacteriano).
Contrabandista especializado con César Flores, en el paso de armas a través de la frontera para repostar a los grupos acción (2).

En 1922, ambos eran militabtes activos y regulares del grupo Los Solidarios (3), al que pertenecían.

Exiliado en Francia desde 1924 hasta 1934 dirigió un pequeño taller de zapatera  en una esquina junto a la Carbonaria Auvernia, en el Boulevard de Montparnasse en París.

En 1927, viviendo en Aubervilliers, fue con una compañera, no sabemos el nombre completo, una chica llamada Florida Martín Sanmartín, que sobrevivió a su muerte en 1937.

En esta ciudad trabajó por primera vez en la construcción y luego en un garaje.

Después de los acontecimientos revolucionarios del mes de octubre 1934(4), Martín volvió a Barcelona, ​​no sabemos si está por decisión propia o mandato de la organización, lo que si demuestra como falsa la leyenda que fue encarcelado durante tres semanas debido a los acontecimientos de octubre, o aquella en la que se le vio conspiran en algunos pueblos.

Fue entonces cuando decidió instalarse en la Cerdaña, donde trabajó en varios empresas y profesiones (albañil, peón, camarero) en ambos lados de la frontera: como  obrero en la SALI lácteos, maçon en Bellver, jornalero en Sallagosa, repartidos en Font-Romeu o picado piedra al sur de los caminos de Meranges, o en grupo según los metros cúbicos sacados o dentro de la empresa Py de Osseja, en Cerdagne francesa.

En marzo de 1936, el llega a Puigcerdáes como lider  y portavoz sindicalista cara a la patronal participando en diversos mitines locales

En mayo de 1936, asistió al Congreso de la CNT en Zaragoza, como delegado para los sindicatos a la Cerdanya. Estos dos hechos demuestran que era un conocido militante de la CNT.

Él tenía un medio hermano, Martín Blanco Milar, que al comienzo de la guerra fue consejero de defensa(5), el se hace llamar “Rojo” lugar de blanco, del que no sabemos nada mas.

En julio de 1936, no hubo enfrentamiento en Puigcerdá o lucha importante esto se dio por la fuga de activistas a la derecha dentro de Francia  fue muy fácil.

Es erróneo argumentar que Martín salió de la cárcel en estos días, como algunos afirman, porque no era un prisionero, pero si cliente del l’Auberge de Ca l que también alojaba a su amigo segundo Gil Jordá, que era aragonés este murió prematuramente por un disparo en Gerona en 1943.

A partir de la Mutua Puigcerdanesca (Mutual Puigcerdà)  y gracias a diversa colectivizaciones de comercios y de la expropiación de diversas industrias locales se constituyo una “Cooperativa Popular” que tendía a crear un monopolio comercial Puigcerdá y sus alrededores y trato de extender a toda la Cerdanya, con la creación de nuevas cooperativas en diferentes localidades.

El Comité de Puigcerdá, presidido por Antonio Martín controla la frontera y, por lo tanto, el paso de armas y alimentos y la fuga de sacerdotes y activistas de derecha, y por supuesto la fuga de desertores de la causa republicano.

Él trató de imponer progresivamente a lo largo de la Cerdaña un precio justo para el trigo, la leche y la carne que se produce con el objetivo de evitar que los propietarios de la especulación y proporcionar una producción de alimentos para no pasar hambre en Barcelona, ​​ajustadolos a precios asequibles.

El 9 de septiembre de 1936 Martin estaba llevando a cabo una gira en Francia para la recogida de dinero, armas y alimentos para la Revolución. Fue así, por lo tanto, no en Puigcerdá por el homicidio de 21 activistas de derecha. Pero unos días más tarde, según él, la Asamblea del Pueblo, las ejecuciones de los fascistas, presentándose como una alternativa, en caso de negativa de esta acción represiva, la renuncia masiva de Puigcerdà Comité revolucionario. La reunión decidió la continuidad de la Comisión, a finales del mes de octubre tomó el nuevo nombre de la Comisión Administrativa, en la que Martin tenía la cartera del Interior.

Joan Solé, Alcalde de Bellver, tratante de ganado y pequeños criador y propietario del agricultor municipio (una mula, alrededor de 20 vacas y un toro de vez en cuando), tomó la cabeza de la resistencia en este pueblo, donde la Esquerra (ERC) fue capaz de mantener su fuerza al no participar en el levantamiento de octubre de 1934. por otra parte, Solé apareció bajo el manto de una entidad civil local: el Bloque Republicano Catalanista.

Joan Solé se opuso a las pretensiones hegemónicas del Comité Puigcerdà, tratando de defender sus intereses económicos particulares. Como comerciante de ganado, que era un partidario del libre mercado y visceralmente opuesto, al igual que muchos otros propietarios de Bellver a la política  colectivista “monopolista” de la Comisión de Puigcerdà.

No había nada personal, ni de confrontación ideológica, Antonio Martín y el Comité Revolucionario Puigcerdá, a los ojos de los comerciantes de ganado y de los pequeños productores de Bellver, los “extranjeros”, anarquistas y salvaje, los cuales han dificultado su forma tradicional de vida, para enriquecer personalmente de espalda a ellos, los defensores  catalanes de la propiedad privada y el orden civilizado “siempre”.

Este es el origen de la leyenda negro del “Cojo de Málaga”. Antonio Martín era un verdadero infierno para los propietarios de Bellver, porque estaba tratando de imponer un precio más bajo por un kilogramo de carne, 1,25 pesetas menos de lo que querían, y porque él estaba tratando de hacer lo mismo con la leche y el trigo, y porque además quería cerrar su otra fuente tradicional de ingresos, lucrativas: el contrabando (incluyendo la ganadería) y el contrabando de personas a través de la frontera, cuyo funcionamiento eran los responsables de Estat Català y el PSUC, y sabiendo que importantes cantidades de dinero.

El Comité revolucionario Puigcerdà creó “La Comunal”, una cooperativa de producción y consumo, que tendía a monopolizar toda la producción y la ganadería agrícola Cerdaña, con el objetivo de evitar la especulación y vender a precios baratos trigo, carne y leche a una  Barcelona hambrienta. Este fue el “gran ofensa” Martín: evitar que los pequeños propietarios de Bellver se enriquecerán disfrutando con el hambre de los trabajadores de Barcelona.

Después del golpe de estado fallido contra la independencia Companys (6) en noviembre de 1936, mediante la intervención de la CNT, que era una de las unidades involucradas en el golpe, la pirenaica Regimiento Nº 1 Cataluña, decidió enviar a su  compañía esquiadores a la Molina, en diciembre, con el objetivo de poner fin a la hegemonía de los anarquistas en Puigcerdà. Con el pretexto de vigilancia y protección de la frontera, establecieron patrullas permanentes en Bellver, lo que permitió al pueblo para crear una serie de conflictos con el Consejo de conflictos Puigcerda que acechaba detrás de la cual la defensa excesiva de los intereses económicos de los propietarios el ganado.

Entre enero y febrero de 1937, se concentró en Bellver diversos grupos armados, con las excusas más coloridos, compuestos por personas de Estat Catala, ERC y el PSUC, y que incluye un grupo de mercenarios comandados por « el Penja-robes » probablemente un simpatizante estalinista se infiltraron entre la cenetistas de Puigcerdá.

El 10 de febrero de 1937, Joan Solé Cristòfol volvió a ganar el municipio de Bellver, que había mantenido desde enero de 1934 hasta octubre de 1936.
A su vez, Martin, cansado de tanta interferencia y de acuerdo con la milicia del POUM estacionado en el Sanatorio de Alp, decidió asaltar el chalet La Molina y tomar prisionero a toda la compañía de esquiadores.

La operación militar tuvo lugar en la madrugada del 1 de marzo de 1937. El éxito fue total, ya que, sin disparar un tiro, se hicieron presos a todos los esquiadores, incluyendo oficiales. Estos fueron enviados inmediatamente a Puigcerdá, en calidad de rehenes.

Los oficiales retenidos,  hombres de Martín  enviaron sus tropas en dirección de Barcelona, ​​donde ese día había llegado novedades telefónicas de lo que había sucedido, gracias a dos esquiadores que huyeron de la Casa en unos momentos de confusión.

El sábado, 6 de marzo de Tarradellas y Santillán(7) salieron en coche hacia Puigcerdá y Bellver para saber a acerca de los acontecimientos graves que tuvieron lugar allí. El 8 de marzo, Tarradellas informa a la prensa de Barcelona de su viaje a Cerdagn

Tarradellas comenzó precipitadamente las negociaciones con la CNT para la pronta liberación de los rehenes. Sus interlocutores eran, además de Santillán, el propio consejero de Defensa Francesc Isgleas y Antonio Martín, que hizo con Tarradellas un acuerdo entre caballeros: los oficiales no serían fusilados como amenazadas en el comienzo del “Consell de Puigcerdà” pero fue liberado con la condición de que las tropas pirenaicos no vuelven a aparecer en esta área, la Generalitat dio su visto bueno al acuerdo de compromiso acordado también de no enviar mas allí a ningunas otras fuerzas de ningún tipo.

Los  agentes rehenes fueron liberados de inmediato, pero el gobierno de la Generalitat no mantuvieron su compromiso. A las seis y media de la tarde del 8 de marzo, 1937 cumple con el Consejo de la Generalitat, bajo la presidencia de Tarradellas, con la asistencia de todos los Consejeros, excepto el de Justicia. Tarradellas dijo sobre su viaje a Cerdanyà lo hizo en compañía de Santillán. Él explicó que se llevó a cabo una reunión con todas las organizaciones representadas en el gobierno, siendo informados de la situación en la comarca(8). Acompañado por Juan Montserrat, delegado de Defensa y por una sección del Batallón de la Muerte, se dirigieron al Castillo de Alp, ocupada por unos 80 militantes del POUM, donde “Ellos estaban fortificadas con la excusa de un sanatorio, que es una especie de hotel, con milicianos y pretendidas enfermeras. Todas estas milicias reciben un balance de la Generalidad de que aterrorizan a la comarca “.

Esta calumnia tan gruesa que difamaba a los POUM sólo fue posible debido a su expulsión del gobierno, y se añade al proceso de marginación y la acusación del partido, lo que atribuyeron todas las dificultades del gobierno de unidad antifascista. El castillo de Alp era un sanatorio para la milicia del POUM. Esta era para desacreditar a los activistas como un primer paso para su expulsión de la comarca, ya que su presencia debilita las fuerzas contra-revolucionaria PSUC, ERC y el Gobierno de la Generalidad.

Antonio Martín se requiere a Puigcerdá para que “se eliminen todas las fuerzas con las que mantiene cerrado pueblos, a la espera de la solicitud.” Tarradellas retiró del lugar un teniente que, por su comportamiento y carácter, tiende a exacerbar los conflictos y ordenó la liberación de todos los presos.
Tarradellas dijo en “innovaciones” impracticables “que componen el programa de los que gobiernan Puigcerdá y el municipio,” que “bajo el pretexto de una cooperativa en general se han apoderado de la ciudad y no duda en obligar a comprar todo los productos baratos y los venden más caro en Barcelona “, creando un problema económico ded ifícil solución 

Tarradellas hizo hincapié en que, con el nuevo rediseño de Orden y decretos emitidos el 4 de marzo Pública, que reorganizó los servicios, todas las fuerzas existentes en la Comarca tuvieron que ser retirados. Propuso enviar Martí Feced para resolver los problemas económicos de Cerdanyà propuesta aprobada.

Santillán adherido “a la cantidad expresada del Primer Consejero.” Comorera les pidió que se suspenda el pago de los saldos de milicianos que no obedecen las órdenes del gobierno.
Isgleas, de CNT advierte que el Ministerio del Interior del gobierno central se había nombrado a un nuevo comandante de Carabiniers(9) con el que hay que contar.

Luego le preguntó a la UGT sobre la retirar los grupos armados que tenía en Camprodón, Maçanet y otros lugares.

Valdés dijo que la UGT haría que se aplicarían los decretos de Orden Publico Tarradellas propuso “que se envían a los mossos escuadra(10) a Bellver”. Por lo que asi fue decicido.

Comorera exigió una investigación sobre el maltrato recibido por su secretaria en la ciudad fronteriza de La Jonquera. Aguadé declaró que lo que faltaba se estableció, una vez por todas, la cuestión de las fronteras. A continuación, hemos entrado a debatir sobre el carácter fascista y contrarrevolucionario del POUM y la necesidad de suspender La Batalla; sólo unos pocos asesores anarcosindicalistas tímidamente defendieron el POUM.

La posición de Santillán era absolutamente cómplice de las lineas directrices estalinistas y gubernamentales. Por último, las declaraciones de Isgleas sobre la ausencia de la defensa barcelonesa cara  los ataques aéreos y marítimos, que mantiene la acusación solamente al gobierno central abriendo  una interrogación sobre la responsabilidad de la Generalitat y todas las organizaciones antifascistas cara  a la evidente inhibición y su descuido general sobre la creación de una defensa aérea activa, a pesar de todo se vuelve más racional y comprensible si tenemos en cuenta las bombas y el hambre eran los mejores instrumentos del gobierno para someter a la revolución.

Del 8 de marzo hasta el 26 de abril, el gobierno de la Generalitat acumula tropas en Bellver y en otras localidades vecinas así como en las proximidades de la frontera. El gobierno de Valencia hizo lo mismo con los carabineros, acumulando hasta 500 en Ripoll, que tras fracasar en su intento de asalto en contra de Puigcerdà, 24 de abril de asalta la central telefónico local, la coloca colocando ametralladoras en la estación y otros edificios estratégicos y una barricada en la carretera de Barcelona, ​​con el pleno apoyo del PSUC local, lo que aumentó su capacidad trayendo una columna UGT, que hasta entonces había sido estacionado en Camprodón.

Alrededor del 25 de abril de Artemi Aguadé envió un grupo de siete viejos « escamots»(11) de las Juventudes del Estat Catalá (JEREC) con el mandato explícito de terminar con Antonio Martín y el resto de los anarquistas lo mas pronto sea posible.

El 27 de abril, en las primeras horas de la mañana, un grupo de anarquistas de la Seu decidió trasladarse a Puigcerdà con la intención de reunirse con las compañeras y compañeros de esta localidad,  para comentar las novedades del considerable desplazamiento de fuerzas realizadas en los últimos días los carabineros, incluyendo 500 hombres que están por ejemplo acantonados en Ripoll desde el 23 de abril.

Los anarquistas de la Seu, pasando por Bellver, fueron detenidos por personas armadas que controlan la carretera. Después de un tiempo de discusión y un intercambio abundante de amenazas, finalmente la gente de La Seu pudieron reanudar su marcha, para finalmente llegar a su destino.

Cuando llegaron a Puigcerdà y dado el caliente estado de ánimo de anarquistas de La Seu, convocaron una asamblea en la que los de la Seu explicaron a sus compañeros de Puigcerdá el momento difícil experimentados en el control de Bellver, asi como  preocupación por el envío masivo de carabineros a varios lugares de la frontera, o la presencia de personas extranjeras en algunas localidades, como fue el caso en Bellver mismo. Por esta razón los anarquistas hablaron de las constantes provocaciones a las que estuvieron sujetos: el control de la carretera de Bellver, la invasión masiva de carabineros en la Cerdagne y toda la frontera, la introducción de las Milicias Pirenaicos y un largo etcétera.

El 27 de abril de 1937, a las dos menos cuarto de la tarde, la milicia anarquista provenientes de la Seu d’Urgell y de Puigcerdà, así como POUM y milicianos anarquistas de Alp y Das, rodeado de la localidad Bellver. En el estado actual de la investigación, se puede argumentar que la hipótesis: Antonio Martín, Puigcerdá, y Julio Fortuny de La Seu d’Urgell, y de acuerdo con algunas versiones de otros dos activistas fueron asesinados en una emboscada, cuando los coches de la CNT-FAI que cruzaron el puente se detuvieron frente a la barricada existente en el cruce de la carretera de acceso a la localidad, en la orilla izquierda del Segre. al bajarse de los coches al final del puente, con la intención de negociar, los anarquistas fueron acribillados a corta distancia, desde la zanja por el grupo que estaba oculto allí. Al oír los disparos, el tiroteo se generalizó entre la muralla y los sitiadores. Julio Fortuny, de 19 años, murió en el acto, Antonio Martín, con una herida de bala en el pecho, agonizó en la casa en la orilla derecha, al lado del puente, a partir de ahí la provocación había logrado su objetivo.

La leyenda negro del anarquismo catalán, promovido por las infamias de catalanistas y estalinistas atribuidas personalmente a Antonio Martín todos los asesinatos, los robos y actos delictivos que produjeron Cerdagne durante la guerra civil, exagerando de otra parte la cantidad de muertes violentas (entre el 40 y el 50, y no los cientos e incluso miles atribuido por la leyenda) y reduciendo el origen de la represión fascista colectiva exclusivamente “anarquistas” entonces habían participado en ella no sólo la CNT-FAI, sino también el PSUC-UGT, el ERC, el POUM y Estat Catala. Existe evidencia documental que atribuyen la confección de la lista de 21 tiro el 9 de septiembre en Puigcerdá a ERC y Estat Catala.

Pero no es suficiente para probar que Antonio Martín no participó en el asesinato de 9 de septiembre (de los 21 fusilados) en Puigcerdá, sólo porque él no estaba allí; no basta con señalar que el asesinato fue un ajuste de cuentas entre catalanistas y los partidarios de España miembro de la Unión Patriótica en venganza de acusaciones y denuncias correspondientes suelta anticatalanista de octubre, 1.934; no es suficiente para documentar el hecho de que los estalinistas, los poumistas y catalanistas  también habían participado en la represión violenta contra los fascistas y por lo tanto, no era exclusivo de los anarquistas, no es suficiente para argumentar que la violencia revolucionaria contra éstos activistas fascistas y de extrema derecha era legítima, dado que se habían abierto su golpe contra el gobierno republicano, el camino violento como una solución a los conflictos sociales y políticos.

Todo se derrumba y se anula antes la irracional campaña de difamación y criminilización contra los libertarios, campaña que se combinan y conspiran franquistas, catalanistas y los estalinistas, que se convirtió de forma conjunta en un dogma incuestionable de su historia sagrada, la leyenda negro del anarquismo catalán, y que pretenden de nuevo magnificar y santificar mártires fascistas, antes su beatificación.

Entre estas infamias, incluimos el apodo peyorativo de catalanistas y estalinistas dieron Antonio Martín, tratando de burlarse de él, dándole el nombre artístico de un famoso cantaor, que también era cojo y de fuera de la región. Antonio Martín nunca fue “el Cojo de Málaga”, entre otras cosas porque nunca estuvo en esa ciudad, ni era originario de ella, pero fue «el Durruti de la Cerdagne» un revolucionario que fue asesinado por sus enemigos en una emboscada preparada en la entrada de Bellver, de acuerdo con las declaraciones de los testigos de los hechos.

El Cerdagne después de la muerte de Martín.

Los cenetistas  y el cooperativista Pedro Lozano organizaron 28 de de mayo de, 1937, un mitin cooperativista en Puigcerdá, que tuvo lugar en el Cine de Cooperativa, “local que pertenecía a la denominada Cooperativa Popular”. Se contó con la presencia de Joan Rovira, Miquel Mestre (PSUC) y Francico Campos como representantes de la Federación de Cooperativas catalánas.
Después de la insurrección victoriosa de 19 de julio de 1936, se creó La Comunal, que absorbió la cooperativa llamada La Mutua Puigcerdanesa y casi todo el comercio local “bajo coacción o sin ella.”
Este popular Cooperativa, “fundada dentro del calor de la revolución” tenía un gran almacén general de venta de productos comestibles, otro de vinos, y muchos sucursales de ventas de carne, ropa, artículos de mercería y otras cosas. Pero tal cooperativa carecía de miembros registrados y de los reglamentos requeridos por la Ley cooperativa, “”Fue sólo un comité designado por las personas responsables en la persona de Lozano. Es decir, que más que cooperativa era una organismo revolucionario confederal (La comunal) que tenia monopolizado el comercio de Puigcerdá y de una parte de la Cerdagne.   

El propósito de la reunión no era nada mas que la normalización de la situación y la puesta en marcha de un proceso de liquidación o de la comunidad Cooperativa Popular, por lo que los antiguos propietarios de los bienes incautados y diferenciar los activos pertenecientes a la antigua Mutua Puigcerdanesa y solicitudes subsiguientes.

El trabajo revolucionario anarquista del municipio de Cerdaña, dirigido por Antonio Martín, y materializado en el Comunal tuvieron que ser derrotado para volver a la legalidad republicana y devolver las propiedades de la antigua cooperativa La Mutuaa los antiguos propietarios que fueron privados de sus bienes por la expropiacion.

Pero no era suficiente para destruir el Comunal. La contra-revolución también quería liquidar a los revolucionarios que lo habían hecho posible. Siempre ha sido así en todas las medidas contrarrevolucionarias, en todos los países donde la revolución había sido derrotado. 193.7(12) y mayo fue una derrota de los revolucionarios.

Un informe de la Comisión juridica cenetista  explicai a las nueve de la mañana 10 de junio de 1937, mientras “los ompañeros José Basagañes, José Anglada, Juan Maranges, Esteban y Jaime asi un tío Casagañes” estaban trabajando en el edificio conocido como “El Serradora” (La máquina de aserrar, un aserradero), es presentada en el sitio “muchas fuerzas formadas por carabineros  guardias de Asalto y los agentes de Vigilancia(13)” que después de “un plan diseñado completamente por el Jefe del Orden público, llamado Fernández, comenzó a disparar” contra el edificio con el único propósito de “provocar y ver si los compañeros que estaban en el interior resistían,” con el fin de afirmar que las fuerzas del orden público habían sido atacados primero.

Todos los testigos de los hechos dijeron que la versión de la policía eran falsas porque  había falseado los hechos, y no era cierto que los cenetistas había lanzado bombas y dispararon sus revólveres, “”Por si esto hubiera sido seguro de que habría habido heridos y hasta muertos” entre la policía.

El médico Córdoba que certificó que la muerte de “compañeros que habían sido tan vilmente asesinados ‘podría “Dar detalles sobre la muerte de nuestros militantes”.

De la ferocidad del ataque, se pueden tener una pruebas de que dos compañeros que habían quedado heridos fueron terminados por una ráfaga de ametralladora. Algunos de los muertos eran miembros del Comité revolucionario: este fue el motivo de la matanza.

Muchos militantes cenetistas huyeron de Puigcerdá para tratar de escapar de la brutal represión en curso “Fueron detenidos posteriormente los compañeros José Catrafel, Ángel Cortés, Pedro Parés, Joaquín Ortas, Felipe Ugalde, Valentín Pous y Antonio Martínez,, acusado y juzgado por varios delitos que recayeron sobre ellos.”

Fueron detenidos como prisioneros Miguel Domengé Juan José Escoriza Anglada, Eusebio Meranges José Sals, Salvador Cinquilla Julián Gallego, Luciano Durán, viejo Tricheaux (un conocido anarquista francés) y su hijo y dos milicianos de la Columna Durruti que estaban alrededor Puigcerdà.

También fue detenido, aunque que ‘hospitalizado “el conocido activista Mariano Puente” de manera completamente arbitraria según la opinión popular.

El 12 de junio de 1937, en una sesión extraordinaria, presidida por el jefe de Orden Público Gerónimo Fernández (el mismo que unos días antes había dirigido el asalto y asesinato en La Serradora), el nuevo municipio fue nombrado establecida de acuerdo a las órdenes de 9 y 12 de octubre de 1936, con la siguiente configuración: mayor, Josep Clot (ERC); Teniente de Alcalde, Antoni Junoy (ERC); segundo teniente de alcalde, Pedro Lozano (CNT); y el resto de consultores Joan Casanovas (Unió de Rabasaires) Agustí Sánchez (CNT), Antonio Gordillo (CNT) y Elisi Fuente (ERC).
En la sesión municipal del 30 de junio se creó impuestos sobre las barras, la leche producida en el cantón (con precios más altos en consecuencia para Barcelona que tenían hambre) y municipalizada El Serradora (autogestionados desde su entrada al 19 de julio 1936 con los homicidios de 10 de junio).

En la sesión de 15 de julio de 1937, la CNT comunicó su consentimiento para ser reemplazado sus representantes en el municipio: Lozano, Sánchez Gordillo, por los nuevos representantes nombrados por la Junta Organización: Joan Coll, Pau Porta y Eduard Martín . ERC se opuso a la nomminación de Eduard Martin debido a su participación en los sucesos de mayo.

Después de tres sesiones, que no pudieran producir por falta de los Conseillers cenetistas amenazados de muerte, finalmente se celebró la sesión de 27 de julio en el que la CNT comunica la sustitución judicial de Eduard Martín, llevada a cabo por el Dr. Ramón Córdoba. En la misma sesión, el PSUC nombró a sus asesores al municipio Juan Salom y Lluís Pubill.

A finales de agosto, el Ayuntamiento de Puigcerdà, al igual que muchos otros en el condado, fue prácticamente disueltos y sus funciones fueron absorbidas por el Comité Ejecutivo de la Cerdanya.

El ponente de la Comisión Jurídica cenetista informó “como el principal instigador de la persecución” de militantes anarcosindicalistas en Puigcerdá “Vicente Climent [PSUC], y un hombre llamado Juan Bayran Clasli, PSUC”, que conjoitemente con “Alcalde de Bellver, un agente vigilancia llama Semper, y otro agente que se desconocen sus nombres, estos dos últimos pertenecientes a Estat Catala, formaron un Comité Ejecutivo que se empeñaron en perseguir a los activistas de nuestra organización “.

Como prueba de la brutalidad del Comité Ejecutivo de la Cerdanya,  relata el ponente, “el ataque fue una víctima, algunos días en la plaza pública, el compañero Eulalio Oña, quien fue agredido y golpeó por el agente Samper quien le ordenó salir de la ciudad dentro de las veinticuatro horas “bajo amenazas de hacerle desapariecer “si no lo hacia.

El Comité Ejecutivo había impuesto el terror en la persecución de cenetista en  Puigcerdà, se reúnieron para tomar “acuerdos graves”, entre los cuales estaban la caza en toda la Cerdanya de militantes de la CNT y de la FAI, y la amenaza para eliminar a cualquiera que no siga dicha orden.

Los familiares de los asesinados en La Serradora fueron acosados constantemente, con el objetivo explícito de expulsarlos de la comarca

Los cenetistas Leocadio Mediavilla, Antonio Gordillo y Agustín Sánchez, ex concejales en el Ayuntamiento de Puigcerdà, habían huido amenazas de detención, y eran  “buscados por el Grupo de agentes Samper y los vecinos y el alcalde de Bellver “interrogaban a fin de saber el paradero de los militantes de la CNT para  proceder a su detención “o su asesinato.

El periodista relató que el local de las Juventudes Libertarias había sido requisado por las fuerzas del orden público “las fuerzas de carabineros que se mueven en él,” y la biblioteca existente fue dada a la UGT, “O a los delegados de la Generalitat envía pora su liberación.”

El sindicato local de la CNT había sido atacado “por un grupo de individuos de Estat Catala y el PSUC,” para ser devueltos a sus antiguo propietario. El informe concluye con una referencia a la Seu d’Urgell, que vivió la persecución similar a Puigcerdá.

El resultado de la represión fue que los fascistas y enemigos de la revolución del 19 de julio Puigcerdá: Obiols, el juez continuó el 19 de julio, fue el mismo juez que no recibió ninguna queja contra la CNT, pero se declaró enfermo para evitar responsabilidad por los asesinatos de la CNT; el alcalde de la época de la dictadura de Primo de Rivera había regresado; la familia del cura “y muchos otros, incluyendo denuncias y quejas ante el daño de nuestros activistas se esperan”, con el único propósito “para cargar toda la responsabilidad sobre nuestra organización y sus componentes.”

Las fuerzas del orden público, las autoridades viejos, los fascistas y la burguesía estaban tratando de recuperar la Cerdanya, desatando una represión brutal y salvaje contra los militantes anarcosindicalistas, que era desde el asesinato, el encarcelamiento y el exilio hasta ‘la persecución sistemática de los miembros de la familia y todos los militantes de la CNT, a través de la toma de los locales, amenazas de muerte y eliminación física real. Y como inevitable complemento y prueba de ello la represión estalinista, gubernamentales y clasista, se reafirma y creciendo la leyenda negro de anarquistas catalanes en general y Antonio Martín, en particular.

Las búsquedas continuas, convulsiones y utensilios de plata en los hogares, la interrupción de la correspondencia, los golpes, incluyendo público en la calle, la muerte o desaparición de las amenazas contra activistas y miembros de sus familias y un largo etcétera abuso y la persecución llevada a cabo por la policía y los vecinos Bellver aboutire.

Los archivos contra las leyendas

Una leyenda se hace de la narración fabulosa que pasarán junto como si fueran histórica y real. Los archivos son lugares donde se conservan documentos, que son  con los que el historiador construye un pasado creíble y rigurosa historia.

El 1 de octubre de 1937, Martín Salvat Pujadas, responsable del cementerio de Puigcerdá, en respuesta escrita al trabajo recibido, dijo que los enterramientos llevadas a cabo por las muertes violentas desde el 19 de julio de 1936, alcanzando un total de treinta y una víctimas. La consulta de los enterramientos registrados en el cementerio de esta ciudad nos permite la clasificación por fechas: veintiuno fusilados de la matanza de 9 de septiembre de 1936, dos mujeres golpeadas contra las paredes del cementerio del 30 de octubre de 1936, los dos anarquistas que cayeron en el enfrentamientos armados en Bellver, el 27 de Abril 1937 (Antonio Martín y Julio Fortuny), y les seis anarquistas asesinados en La Serradora. En resumen, 23 fascistas y 8.anarquistas.

El mito de las ejecuciones en masa por fusilamiento en el col de Tosas, ordenada por el Comité de Puigcerdá, se derrumba con la exactitud y contundencia de un documento de la Causa general.(14) que concluye que, una vez desenterrados  y analizado los 26 cuerpos encontrados, que era en su mayor parte personas muy jóvenes, algunos identificados como militantes de la derecha y desertores que habían sido abatidos por los disparos de carabineros al intentar cruzar la frontera. Ni comité, ni ejecuciones por los disparos, Carabineros y desertores, y todos los casos de muertes ajenos a los problemas internos de La Cerdagne y que no deben contarse como fruto de los conflictos sociales y políticos de la Comarca

Pero la realidad histórica no cuenta, documentos destruidos y fabulosa difamación tampoco.Estamos frente a un fenómeno sociológico y antropológico muy complejo, que escapa a la ciencia de la histórica, porque los hechos históricos se convierten en leyenda y míticas creencias, que consolida aún más una especie de orgulloso Fuenteovejuna(15) de toda el pueblo de Bellver unidos en su esencia catalán, republicana y civilizada cara a la ferocidad de los extranjeros anarquistas y revolucionarios Puigcerdá.. No importa que todo sea falso desde un punto de vista histórico se une de un mito y heroico del pueblo de Bellver también indiscutible irracional y religioso.

La leyenda permite cambios conflictivos: todos y cada uno de los que que dispararon desde el muro hirió mortalmente a Martín; pero coexiste un pacto común de silencio acerca de la identidad de los que en realidad le mataron (un guardia civil retirado), y con este “más” que hicieron la heroica “Todo en uno”.

La leyenda también tiene sus dogmas, convincentes y claros:
1. No hay duda de que el cojo era un ladrón y un asesino, como todos anarquistas
2. El objetivo del cojo, era requisar ganado de Bellver, para enriquecerse.
3. Cruzó el puente como un loco, para demostrar que tenía pelotas, sin intención de negociar, aún sabiendo que el puente estaba cubierto por muchas personas armados atrincherado en las murallas altas, y el asalto en contra de Bellver desde el puente era un acto suicida. Un cojo corriendo sobre cubierta!
4.No hubo ninguna emboscada.
5. Nadie (ni siquiera involuntariamente o por la fuerza militar) no acudio nadie a la casa Martin mientras él estaba muriendo de la herida de bala que recibió.
Cuando la historia se convierte en mito, y más en la identidad mito de la localidad de Bellver, el historiador desaparece tragado por el carácter épico de lo sagrado: los anarquistas siempre han sido, son y siempre será culpable de haber luchado por la revolución . Y eso, sólo eso, es el infinito odio que genera entre las clases medias, lo suficiente como para poder justificar y ayer, hoy y siempre la leyenda negro del anarquismo catalán. En la historia sagrada (de esos historiadores al servicio patron que le paga) que no le importa su falsedad; Sólo les interesa la condena irracional de los revolucionarios y su “evidente” naturaleza diabolica, criminal maligna y maligna. mejor, justo y sin explotación. Su delito fue luchar por la libertad, por el poder de decidir su propia vida, para la gestión conjunta de las prioridades socioeconómicas para la destrucción del Estado, por el comunismo libertario.Nada más y nada menos.
Nada más y nada menos.

Antonio Gascón y Agustín Guillamón

 

 

Notas.

(1). – Levantamiento popular contra el envío de reservistas a la guerra en Marruecos.

(2).- El término se refiere a grupos anarquistas armados que movieron en la década de 1920 los ataques y represalias contra la pareonal, líderes religiosos, de políticos,agentes conocidos por perseguir y asesinar a militantes anarquistas.. Se enfrentaron al conjunto de la patronal terrorista y el Estado contra los sindicalistas.

(3).- Grupo de acción anarquista famoso que incluía, entre otros, Durruti, García Oliver y Ascaso.

(4).- Tentativa avortada de sublevación contra el gobierno de la derecha. El movimiento catalanista trató de tomar el control de Barcelona, pero se disolvió cuando las fuerzas represivas salieron a la calle. Fue sólo en Asturias que la insurgencia era real y que fue reprimida brutalmente por el ejército

(5).-El término se refiere al Ministerio de Defensa del gobierno semi-autónomo de Cataluña, la Generalidad.

(6).- Increíble intento de derrocar al presidente de la Generalitat por un golpe de Estado fomentado por los extremistas catalanistas muy marcada a la derecha. Tenían la intención de proclamar la independencia catalán y reprimir brutalmente toda expresión anarquista. La conspiración fue evitada por los servicios de inteligencia cenetistas.

(7).-Tarradellas fue el primer ministro dela Generalitat,  Santillan (CNT) fue el Ministro de Economía de la Generalitat.

(8).- El término se refiere a una entidad administrativa específica para España cuyo tamaño varía de la de una gran población y un pequeño departamento.

(9).- Cuerpo de la Guardia Fronteriza mantuvo en gran medida fiel a los del 36, que se fortaleció en gran medida por el gobierno republicano que necesitaba fuerzas represivas para aplastar el movimiento revolucionario.

(10).- Fuerza catalán Policía dependientes de la Generalitat.

(11).- Estructura paramilitar relacionada con Estat Català.

(12).-Alusin a la sublevacion popular anti-estalinista en Barcelona. La dirección de la CNT no apoyó su base que participó activamente en los combates. Mayo del 37 fue el último suspiro de la revolución española. La represión contra revolucionaria, ya fuerte antes, entonces alcanzado alturas devastadores

(13).- El término se refiere a agentes de policía judicial.

(14).-El término se refiere a un proceso de consulta puesto en marcha por el régimen de Franco en los territorios que fueron los republicanos para enumerar los “crímenes de los rojo.”

(15).- En referencia a una pieza de Lope de Vega publicada a principios del siglo XVI y que recuerda a la revuelta de un pueblo llamado Fuenteovejuna, contra el abuso de su Comendador que finalmente muerto. Interrogados sobre quien mató al Comendador , los aldeanos dijeron todos a una que “fue Fuenteovejuna”.

Anuncios