Antonio Ramón Ramón (Vida y obra)

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Antonio Ramón Ramón (1897-se supone que fuese en 1924) Nacio el  13 de noviembre de 1879 en Molvízar, Granada, Andalucía (España) y murió ¿?, 1924 en Chile, también se desconoce el lugar. f

Fue un obrero español asociado con el movimiento anarquista, conocido por ser quien atentó contra el general chileno Roberto Silva Renard el 14 de diciembre de 1914, para vengar a su medio-hermano Manuel Vaca, muerto en la Matanza de la Escuela Santa María de Iquique, comandada por dicho militar en 1907.

Infancia y juventud.

Antonio nació en el seno de una familia muy humilde en la Calle de los Serafines, Molvízar, Granada, Andalucia (España).

Sus progenitores fueron Antonio Ramón Ortiz y Encarnación Ramón Ortega. Tempranamente tuvo que incorporarse como jornalero en tareas agrícolas.

La precariedad y las miserias salariales llevaron a Antonio y a una gran masa de la población a trasladarse por diversos rumbos, en busca de mejores expectativas de vida. Fue en ese entonces, a la edad de 23 años, cuando se traslada desde su pueblo natal hacia Marruecos, donde se desempeña en varios oficios. Fue ahí donde se enteró que tenía un medio-hermano de parte de padre, llamado Manuel Vaca, al ser confundido por un viejo amigo de éste.

Antonio comienza la búsqueda de su hermano, y luego de encontrarlo prontamente, inicia con él una nueva vida, convirtiéndose en compañeros inseparables.1

Viaje a América.

Ramón Ramón comienza una gran amistad con su hermano, con el cual desempeñaban labores similares dentro de África y con quien tomó la iniciativa de viajar hacia el Continente Americano.

Se trasladan a América impulsados por los malos negocios. Llegan a Brasil, donde se deben separar, producto de problemas monetarios: Antonio decide quedarse en ese lugar, mientras Manuel continúa su camino rumbo a Argentina.

Antonio permaneció alrededor de 11 meses en Brasil; su hermano recién llegado a Buenos Aires, por su parte, permaneció allí un par de meses, antes de decidir viajar al norte de Chile, atraído por las faenas del salitre de esos tiempos.

Manuel se establece en Tarapacá y Antonio viaja a establecerse en Argentina. Es en ese lugar donde conocen a una gran cantidad de inmigrantes hispanos, que en su mayoría eran trabajadores anarquistas, de los que comienzan a contagiarse de los ideales libertarios. Antonio y Manuel se hicieron visitantes frecuentes de los Ateneos Sociales, donde hicieron grandes amigos[cita requerida].

Hasta entonces la relación de los hermanos fluía sin problemas a través de la correspondencia, en donde se mantenían en contacto, Manuel consiguió trabajo en las salitreras de la pampa de Tarapacá, lugar en el que estaba condenado a trabajar largas jornadas sin oportunidad de ahorrar. Durante 2 años mantuvo correspondencia mutua con Antonio, al que le comentaba las grandes injusticias sufridas como trabajador… pero la correspondencia dejó de llegarle a Antonio a finales de 1907. Antonio no tuvo más noticias sobre su hermano, el que había conocido hace casi una década en Marruecos.

La matanza de Santa María de Iquique.

Antonio se entera de la Matanza de la Escuela Santa María de Iquique a través de la prensa argentina, y en junio de 1908 decide cruzar la Cordillera de Los Andes rumbo a Chile para dirigirse al Norte Grande chileno, con la idea de buscar información sobre su hermano. Al poco tiempo se entera de la noticia de que Manuel Vaca había sido una de las víctimas de la masacre.

Desde aquí en adelante no existen datos muy claros sobre los paraderos de Antonio. Se sabe que estuvo trabajando como jornalero en la pampa chilena, luego como bodeguero en Valparaíso, y que en el tiempo anterior de atacar al General Roberto Silva Renard, había cruzado hacia Argentina un par de veces. Lo cierto es que su paradero no estuvo muy claro en todo este tiempo.

El atentado contra el General Roberto Silva Renard.

Prontuario de Antonio Ramón Ramón.

Prontuario de Antonio Ramón Ramón.

Antonio, ya con el vendaje en la cabeza, es conducido por soldados luego del atentado. Fotografía tomada el 14 de diciembre de 1914, y publicada al día siguiente en el diario El Mercurio.

Antonio, ya con el vendaje en la cabeza, es conducido por soldados luego del atentado. Fotografía tomada el 14 de diciembre de 1914, y publicada al día siguiente en el diario El Mercurio.

Antonio atacó a Roberto Silva Renard la mañana del 14 de diciembre de 1914 a las 10:15 de la mañana, cuando el general caminaba por la calle Viel, en las proximidades del Parque O’Higgins (en ese entonces llamado Parque Cousiño), en dirección a su despacho en la Fábrica de Cartuchos del Ejército, en la cual se desempeñaba como director. Le propinó varias heridas por la espalda, no consiguiendo matarlo, pero sí mantenerlo enfermo por varios meses, produciéndose así su retiro. Al respecto, el Memorial del Ejército de Chile señaló:

Herido alevosamente en los últimos días de su carrera por una mano criminal, armada por la venenosa propaganda anarquista, sufrió altivamente las injusticias de la suerte y repuesto todavía de las heridas que recibiera, se le vio de nuevo en la brecha del trabajo diario, dedicando las últimas energías de su vida en provecho de la Nación i del Ejército.23

Antonio luego intentó tomar una botella con veneno, que no produjo efecto alguno. Corrió en dirección hacia el parque, donde fue capturado por guardias del ejército, ayudantes del general, y herido a sablazos en la cabeza por estos. A la medianoche del mismo día, fue llevado al hospital de la cárcel, y de ahí en adelante su verdadero futuro es incierto.

Repercusión social.

Los diversos grupos anarquistas y libertarios saludaban al Vengador como «la mano de un gran pueblo, la mano de la falange proletaria»; El periódico de Iquique El Despertar de los Trabajadores, señaló:

«… Sólo hay satisfacción de alivio al ver que cae aquel que en época no lejana ahogara las más sublimes aspiraciones de un pueblo en un charco de sangre».

Periódico El despertar de los trabajadores4

Se comenzó con una campaña de colecta para defender a Antonio en los tribunales; Grandes manifestaciones de solidaridad tuvieron lugar cuando Antonio ingresó a la cárcel.

Mítines, manifestaciones, huelgas de hambre y paros se hicieron presentes por mucho tiempo, con la intención de que se hiciera la revisión del fallo que encarceló a Antonio. Comenzó una campaña internacional encabezada por Piotr Kropotkin y Rudolf Rocker a la que se adhirieron cientos de anarquistas alrededor del mundo.[cita requerida]

Se dice que en 1922 se dictó la expulsión del país de Antonio Ramón Ramón, quien recibió grandes muestras de solidaridad desde su salida de la cárcel, hasta embarcarse en un puerto de Valparaíso rumbo a Molvízar[cita requerida]( otros desmienten esta teoría y aclaran que Antonio nunca salió de la cárcel, muriendo ahí en el anonimato).15​ Fue ahí donde el anarquista Juan Chamorro le entrega la suma de 1500 libras recaudada en una colecta solidaria para el viaje de Antonio, y quien además en su despedida le dedica las siguientes palabras:

“Nuestra admiración al compañero libertario que, a nombre de la anarquía, supo limpiar las manchas de sangre que provocó en el pueblo obrero el general asesino”.

Muerte.

No se tiene real claridad acerca de la muerte de Antonio. Existen distintas teorías, la primera de las cuales dice que murió en la cárcel, hundido en el anonimato, y que no se supo más de él, debido en parte a que la prensa acalló cualquier noticia acerca de él.[cita requerida]

Una segunda teoría dice que Antonio regresó a la ciudad que lo vio nacer, y que lo vio morir a los 44 años, donde falleció en 1924, por una profunda depresión que lo aquejaba.[cita requerida]

Finalmente, una tercera teoría, algo más divulgada, afirma que en realidad Ramón Ramón se suicidó en 1924, sin conocerse la fecha ni el lugar exactos, y producto de la misma depresión a la que aduce la teoría anterior.15

La figura de Antonio Ramón Ramón en la actualidad.

Luego de cumplirse, en 2007, cien años de la Matanza, la figura de Antonio Ramón Ramón ha sido reinstalada en la historia. En el lugar del atentado a Silva Renard, en la estación del metro Rondizzoni de Santiago de Chile, se ubicó un modesto monolito en su memoria.6

Esta figura aparece también mencionada al final del libro Santa María de las flores negras, del escritor chileno Hernán Rivera Letelier. Además, en 2007 se realizó un documental llamado La Venganza de Ramón Ramón, transmitido en Televisión Nacional de Chile y otras señales internacionales; y el mismo año, el grupo teatral Teatro del Oráculo realizó un montaje inspirado en la historia de este personaje.7

El 16 de enero de 2015, la compañía de teatro CEETUCH (Compañía de estudiantes de teatro de la Universidad de Chile) montó la obra La venganza popular de Santa María de Iquique, también basada en su historia.8

Véase también.

Referencias.

  1. a b c La Venganza de Ramón Ramón
  2. Ejército de Chile (1920). «Memorial del Ejército de Chile, año XV – 2º Semestre». Consultado el 20 de diciembre de 2007.
  3. Centro de Estudios Miguel Enríquez (2006). «Justicia por propia mano». Consultado el 20 de diciembre de 2007.
  4. Esteban Bucat Oviedo (27 de septiembre de 2009). «El salitre, la guerra y los poderes fácticos en el año 2007. la redes familiares, militares y políticas. Los Edwards, los Viera-Gallo, los Novoa, los Pérez de Arce, los Goñi…». Consultado el 21 de marzo de 2010.
  5. a b c Equipo Sombraysén (2008). Anarquismo y violencia popular en Chile. 1898 – 1927CoyhaiquePatagonia: Sombraysén Editores. p. 134. Consultado el 21 de marzo de 2010.
  6. «Ramón Ramón». Coordinadora de ex presos políticos de Santiago. Consultado el 23 de febrero de 2015.
  7. «El vengador de la Pampa». La Nación. 5 de septiembre de 2007. Consultado el 4 de septiembre de 2011.
  8. «Stgo Off: La venganza popular de Santa María de Iquique». GAM. Consultado el 23 de febrero de 2015.

El ajusticiamiento de Antonio Ramón Ramón, quien vengó a los obreros asesinados en la Matanza de Santa María.

El ajusticiamiento contra quien dio la orden de asesinar en la Matanza de Santa María de Iquique: el general Roberto Silva Renard

Fue un 14 de diciembre de 1914, cuando Antonio Ramón Ramón, obrero anarquista, intentó en un acto de justicia y venganza, acabar con la vida y ajusticiar al general Roberto Silva Renard, “el gran asesino de obreros” como era conocido. Solo y desde la imperiosa necesidad de que se hiciese justicia contra quien fue el principal responsable de dar la orden de disparar en la gran matanza de la Escuela Santa María en Iquique, el 21 de diciembre de 1907, es que Ramón Ramón urdió y esperó por largo tiempo el encuentro justiciero con el general asesino.

Revisa: La Matanza de la Escuela Santa María de Iquique: Memoria de una Masacre

Tardó casi 7 años para realizar la venganza, la venganza de un General que de forma prácticamente orgullosa señaló haber sido parte esencial de la carnicería. ¿El motivo para la acción de Antonio Ramón Ramón? venganza personal y justicia, ambas cosas como objetivo y fuerzas indisolubles. Fue en la matanza de Santa María de Iquique donde Antonio Ramón perdió a su medio hermano, Mauricio Vaca. Pero no solo fue venganza, tenía un profundo sentido político, el cual era ajusticiar a un asesino del pueblo, un genocida. En los tiempos de la propaganda por el hecho, era decir con el puñal con que Ramón Ramón atacó a Silva Renard que “al pueblo no se le asesina”.

Fueron siete años de espera, pero también siete años en que la justicia calló, en que las autoridades callaron, en que el Estado amparó y defendió al general asesino, al cual más que ser condenado, fue siempre amparado por las autoridades. Y es que Silva Renard no solo participó en la matanza de Iquique, sino también en la de Santiago en 1905, y amparó como fiscal la matanza de Valparaíso de 1903. Roberto Silva Renard, en otras palabras, siempre fue leal a la clase dominante y reprimió sistemáticamente y de forma violenta al pueblo cada vez que pudo, siempre al amparo de un Estado que velaba (y sigue velando) por los intereses de los poderosos. Siempre impune y favorito de quienes el servía, jamás tuvo que enfrentar los actos crueles que este realizó.

Placa conmemorativa del intento de ajusticiamiento en la calle Viel, Comuna de Santiago

Por ello, Ramón Ramón quiso ser la justicia que nunca llegó, porque la justicia simplemente no existía. Por eso, con puñal en mano, y luego de identificar al general asesino, quiso hacer justicia, quiso ajusticiar al traidor del pueblo. Fue en la calle Viel, donde a las cercanías hoy están los Tribunales que aun le niegan la justicia al pueblo. Las puñaladas poco certeras, o la duda en la forma hicieron que Antonio Ramón Ramón no lograra su cometido. No se puede decir, eso sí, que Silva Renard quedó impune, las puñaladas no fueron en vano y deterioraron la salud del asesino de obreros. Hubo en esas puñaladas mucho más justicia que todo el silencio de los tribunales en aquellos años.

Antonio Ramón Ramón, por su lado, tuvo que afrontar la justicia, aquella justicia clasista que protege a los que están en el poder y condena a los pobres y desposeídos. No se sabe si fue expulsado del país años después, o si murió en la cárcel. Pero algo de la memoria popular, y no tan solo la anarquista, guarda su nombre y su figura como alguien que aunque en solitario y a modo personal, buscó ajusticiar a quién de otro modo hubiese pasado el resto de su vida en impunidad, al amparo del Estado cómplice y la clase explotadora.

Para más información y detalles de esta historia, puede ver a continuación el documental “La Venganza de Ramón Ramón”:

La Venganza De Ramon Ramon (Documental Completo)

Antonio Ramón Ramón fue un obrero español asociado con el movimiento anarquista, conocido por ser quien atentó contra el general chileno Roberto Silva Renard el 14 de diciembre de 1914, para vengar a su medio-hermano Manuel Vaca, muerto en la Matanza de la Escuela Santa María de Iquique, comandada por dicho militar en 1907….Un documental que te dejara pensando.

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