Miguel Abós Serena (Vida y obra)

Miguel Abós Serena (1889-1940) El 29 de septiembre de 1889 nace en Zaragoza. Aragón, (España) y muere 28 de noviembre de 1940 en el hospital del Campo de Judas de Setfonts, Languedoc, Occitania (Francia) el militante anarcosindicalista Miguel Abós Serena.
Hijo de Juan Abós y de Martina Serena.
En febrero de 1916 participó en el congreso de la Federación Local de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de Zaragoza como secretario de comité, cargo que mantuvo hasta su marcha a Barcelona en 1917.
Militó en el Ramo del Metal de Barcelona, ​​alcanzando gran prestigio, y participó activamente en la huelga de 1917.
En 1918 fue delegado por caldereros del cobre en el Congreso de Sants También estuvo presente en el congreso de 1919 y fue uno de los deportados en la Mola (Mahón) el año siguiente.
Retornó a Zaragoza durante los años del pistolerismo de Severiano Martínez Anido y de Miguel Arlegui, incorporándose en el Sindicato del Construcción de la CNT donde trabajaba de administrativo, destacando por sus dotes de organización.
En 1922 asistió a la Conferencia de Zaragoza y desde entonces contó con una sólida fama como orador en Aragón, La Rioja y Navarra, además de como consecuente militante en el desempeño de los cargos orgánicos.
Después de la dictadura de Primo de Rivera, participó en la reunión organizadora de los sindicatos cenetistas de Zaragoza de junio de 1930.
Asistió al III Congreso de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) celebrado en Madrid del 11 al 16 de junio de 1931 como mediador del conflicto minero asturiano y también en el regional de septiembre de ese mismo año donde se impusieron las tesis radicales de Joaquín Aznar, Ramón Andrés y Joaquín Ascaso.
Durante los años siguientes simpatizó con las tesis trentistas aunque sin alinear en ella, mantuvo amistad con los asiduos de la Peña Salduba (Antonia Maymona, Servet Martínez, Luis Mainar, Ramón Acín, los hermanos Alcrudo, Isaac Puente) tertulia ácrata que se reunía los domingos por la tarde en el bohemio café del mismo nombre, propiedad de Pepe Domenech, ubicado en la entonces plaza de la Constitución zaragozana e hizo mítines en varios lugares.
En 1933 fue nombrado secretario de la CNT de Aragón, Rioja y Navarra. En abril de ese año participó en el gran mitin de Soto de Alzamora, cerca de Zaragoza, con Valeriano Orobón y González Mallada. En 1935 fue   detenido con Adolfo Arnal y Servet Martínez por orden del nuevo gobernador civil Francisco de Paula Duelo.
A comienzos de 1936 era miembro del Comité Nacional de la CNT en Zaragoza y fue criticado por algunos sectores durante el congreso de 1936 por haber pedido veladamente el voto para las izquierdas.
Poco antes del levantamiento militar fascista mantuvo conversaciones cara a un pacto con las izquierdas, pero en realidad mantuvo una actitud vacilante, parece que para confiar en el republicanismo del general Miguel Cabanellas, masón como él, y, cuando se quiso reaccionar, ya fue imposible dominar los fascistas y Zaragoza quedó fuera de la órbita republicana sin disparar un tiro.
La pérdida de Zaragoza causó una enorme impresión en los círculos anarquistas y confederales, ya que esta ciudad era considerada «la perla anarquista», y atribuyeron el fracaso a Abós. A partir de ese momento comenzó un auténtico calvario para él: detenido por los fascistas, estos prefirieron no fusilarlo para utilizarlo y crear sospechas en el bando cenetista; su situación se volvió más sospechosa en negar a marchar de Zaragoza cuando un grupo de acción había llegado expresamente a la ciudad para liberarlo por miedo a sufrir represalias familiares.
Las cosas se le complicaron enormemente cuando en enero de 1937 el coronel franquista, pero también masón, Urrutia lo liberó.
De Zaragoza marchó a Farleta ya Bujaraloz, donde la Columna Durruti lo recibió bien, pero el Comité Regional de Aragón lo trasladó a Alcañiz y en una reunión de militantes convocada expresamente el 31 de enero de 1937 fue acusado de traición; por sólo un voto no fue fusilado y se acordó cerrarlo al campo de Valmuel.
En julio de 1937 fue liberado y trabajó en un hogar de combatientes creada por la 127 Brigada Mixta, excolumna «Roja y Negra», en Bellver de Cinca, hasta que, después de la pérdida de Cataluña, pasó a Francia. Sufrió bastante en los campos de Barcarès y de Setfonts, agravadas las penalidades por las injurias de los compañeros y, tras una breve estancia enrolado en el 553è Grupo de Trabajadores Españoles trabajando en una fábrica de productos químicos en Lanemezan.
Murió de un acceso pulmonar por el asma que padecía a las 6 de la mañana del 28 de noviembre de 1940 en el hospital del Campo de Judas de Setfonts (Languedoc, Occitania), donde había reingresado el 19 de noviembre muy enfermo.
Miguel Abós fue enterrado en el Cementerio de los Españoles de Setfonts (tumba número 78).