Fidel Miró Solanes (Vida y obra)

Fidel Miró Solanes (1910-1998) Nacio en 1910 en el Plan de Cabra Alt Camp, Cataluña (España) y murió el 29 de junio de 1998 en Ciudad de México (México).

Era editor y destacado militante anarquista y anarcosindicalista.

Había nacido en. Hijo de campesinos, quedó huérfano de madre cuando tenía nueve años y de padre con 14. Vivió con una hermana casada y fue a la escuela hasta los 13 años. De pequeño ya leía prensa anarquista ( El Motín, Garbancito , Solidaridad Obrera) y acompaña a su padre a mítines y conferencias durante una campaña de aparceros y de medianeros.

En abril de 1925 emigró a Cuba con su amigo Josep Coll; desembarcó en Santiago, hizo trabajo en el café de un hermano y estudió en la Academia de Comercio.

Hacia 1928 comenzó sistemáticamente a leer prensa (La Revista Blanca, La Protesta, Cultura Proletaria) y literatura anarquista. Ese mismo año, con el establecimiento de la dictadura de Machado, se integró en un grupo subversivo.

Con su amigo Jaume Baella, se afilió al Sindicato del Ramo del Comercio y se suscribió a La Protesta y Liberación, a la vez que comenzó a colaborar en el portavoz sindical El Progreso y en Aurora  de La Habana.

En 1929 desde Santiago envió dinero a los presos de la Península a través de la suscripción realizada por La Revista Blanca. Ese mismo año conoció Esteve Pallarols y fue secretario del sindicato hasta que por presiones de los sindicalistas amarillos dimitió y se instaló en Kingston (Jamaica). Otros fuentes, sin embargo, afirman que formó un grupo anarquista (con Baella, los hermanos Linsuain, Alfredo Rodríguez y Pallarols) que se mostró bastante activo contra el machadisme hasta el punto que asesinaron Alfredo Rodríguez cuando lo confundieron con él el 5 de marzo de 1931 y por lo que tuvo que huir a Jamaica.

Vivió como pudo (venta de camisetas y ropa de señoras, tostador de café …) en Jamaica y después de dos años y medio, volvió desde Cuba a la Península en 1933.

Después de pasar una temporada en su pueblo guardando ovejas, se instaló en Barcelona, donde se integró en 1934 en el grupo «Nervio», con Herrera y Abad de Santillán, y luego en el grupo “Z” de la Federación Anarquista Ibérica (FAI). También afiliado a la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL), a propuesta de Abad de Santillán, fue bastante influyente en el grupo de Concha Liaño,  Alfredo Martínez y Juan Francisco Aso.

En 1934 fue elegido secretario de Cataluña del FIJL y se mostró favorable a la alianza con la Unión General de los Trabajadores (UGT), al tiempo que condenó las actuaciones del grupo «Nosotros».

En esta época colaboró en Solidaridad Obrera y sufrió varias detenciones.

En 1936 fue miembro del Comité Regional de Cataluña de la FAI y de la FIJL, y de esta última organización será elegido secretario en 1937 encabezando la línea moderada frente a Peirats.

Afiliado al Sindicato Mercantil de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), hizo mítines con Oriz en Pueblo Nuevo.

Duran la guerra fue de los que aceptaron el «circumstancialismo» y se metió de lleno en el colaboracionismo político.

Firmó pactos con las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) e intervino en mítines con Faure, García Oliver, Montseny, Abad, Toryho, Martí Ibáñez y Souchy.

En febrero de 1937, a raíz del Pleno de Valencia al que asistió delegado para Cataluña, fue elegido secretario de la FIJL

En mayo de 1937 fue cerrado unos días y casi al mismo tiempo separado de la secretaría de las Juventudes Libertarias de Cataluña para los más puristas (Liarte, Amador Franco), lo que no impidió que un mes más tarde fuera elegido secretario general del Comité Peninsular de la FIJL.

En septiembre de 1937 firmó con las JSU un pacto que creaba la Alianza Juvenil Antifascista (AJA), que también presidió.

Asistió al Congreso Internacional de Juventudes por la Paz y el Desarme en Ginebra.

En 1938 fue elegido secretario del Comité Ejecutivo del Movimiento Libertario (ML) catalán y, tras su disolución cuatro meses después, secretario del Consejo Nacional de la Infancia Evacuada. También en 1938 se mostró contrario a la vuelta al Gobierno de la CNT y fue nuevamente detenido brevemente por los estalinistas.

Poco antes de la caída de Barcelona se fue como delegado de AJA en París y después de liquidada esta organización, Marianet lo nombró, por la FIJL, miembro del Consejo General del Movimiento Libertario Español (MLE) creado en París en marzo de 1939. pasó un tiempo exiliado en Ginebra y, después de muerto Marianet, dejó el Consejo General del MLE.

Desde Francia consiguió llegar a América y vivió un tiempo en Santo Domingo, trabajando cuatro años en una colonia agrícola y como maestro en Los Llanos, con Mariano Viñuales y rRomeo Solano. Después se instaló en México, donde la suerte le acompañó.

En 1942 formó parte de la Nueva FAI en México contra García Oliver y se alineó con los escindidos en 1945.

Dos años después fue elegido vocal del Comité de la Agrupación de CNT en México.

Instalado como librero y editar, creó en 1955 la importante editorial mexicana Edimex (Editores Mexicanos Unidos).

Fue un del que aportó dinero para instituir un premio comarcal a la memoria del militante anarcosindicalista vallenc Fidel Martí Parés, premio reanudado después de la muerte de Franco por una entidad cultural de Valls.

A partir de 1958 viajó a España con frecuencia, haciendo contacto con cenetistas del Interior en Barcelona, Valencia y Madrid.

En 1960 representó los escindidos en las conversaciones que dieron lugar a la reunificación confederal.

A partir de 1962 financió y dirigió durante nueve años la revista Comunidad Ibérica . Acercado al cincpuntismo , en la década del 70 intervino en conversaciones con Rodolfo Martín Villa y con Josep Maria Socías Humbert con el fin de relanzar la CNT, y se relacionó con veteranos cenetistas del Interior (Ferrer Villamala, Lera, Gómez Casas …).

En 1974 apoyó la Comisión de Relaciones creada en Barcelona y que se mantuvo viva hasta la reconstrucción definitiva de la CNT en la asamblea de Santos de 1976 ya la que también asistió.

Tras la reconstrucción confederal, criticó el radicalismo y aceptó las tesis moderadas e incluso las revisionistas de Diego Abad de Santillán.

En sus últimos años fue miembro de la redacción de la revista Polémica . Durante su vida colaboró en numerosas publicaciones, utilizando en ocasiones el seudónimo Mirlo, como CNT , Comunidad Ibérica, Excelsior, Historia Libertaria, Polémica, Ruta, Sindicalismo, Solidaridad Obrera, Voz Catalana , etc.

Es autor de Revisión de las tácticas de CNT de España (1956), ¿Y España, cúando? El fracaso político de una emigración (1959), Cataluña, los trabajadores y el problema de las nacionalidades (1967), El anarquismo, los estudiantes y la violencia (1969), Informe personal al grupo «Comunidad Ibérica» (1976), Anarquismo y anarquistas (1979), Vida intensa y revolucionaria (1989), etc.

 

Fidel Miró Solanes

En el año 1910 nació en la pequeña localidad de Pla de Cabra, hoy Pla de Santa María, en la comarca tarraconense del Alt Camp. Su madre murió cuando sólo tenía nueve años y cinco años después falleció su padre, por lo que en abril de 1925 se vio forzado a emigrar a Cuba. Al llegar a la isla caribeña empezó a trabajar en el café que regentaba un hermano suyo en Santiago y, aunque sólo había cursado estudios primarios, se matriculó en una Academia donde estudió comercio y contabilidad.

Siendo aún muy joven entró en contacto con los anarquistas cubanos, y a partir de 1928, tras la decisión del presidente Gerardo Machado de optar a su reelección en contra de la Constitución, se convirtió en un militante tan comprometido como activo. Se afilió al sindicato del ramo del comercio, del que llegó a ser secretario, y parece ser que se integró en un grupo anarquista de afinidad, lo que en 1930 le obligó a huir a Kingston para salvar su vida.

En la capital jamaicana sobrevivió con trabajos ocasionales durante casi dos años, hasta que en 1933 volvió a España y, finalmente, se instaló en Barcelona, donde abrió una tienda de comestibles con su hermano. Retomó el contacto con el movimiento libertario y, bajo la influencia de Diego Abad de Santillán, se afilió al Sindicato de Comercio de la CNT barcelonesa, a la FAI, en el grupo Nervio, y a las Juventudes Libertarias; en 1936 formaba parte de los Comités Regionales de la FAI y la FIJL.

Durante la Guerra Civil estuvo entre los más firmes partidarios de la participación en las instituciones políticas republicanas, y durante el último gobierno de Juan Negrín fue Secretario del Consejo Nacional de Infancia Evacuada del Ministerio de Instrucción Pública y Sanidad, del que Segundo Blanco era ministro. Frente a la línea más radical de José Peirats o Ramón Liarte, Fidel Miró siempre estuvo animado por un marcado espíritu unitario, tanto desde la Secretaria de las Juventudes Libertarias de Cataluña, en 1937, como de la Federación de Juventudes, en 1938; como su compañero Serafín Aliaga, él también presidió durante unos meses la Alianza Juvenil Antifascista.

Por ser nombrado delegado de la AJA en París, pudo abandonar Barcelona poco antes de su caída e, instalado en la capital francesa, formó parte del Consejo General del Movimiento Libertario Español en el exilio. De París pasó a Ginebra acompañando al doctor Juan Morata Cantón en sus gestiones humanitarias ante la Cruz Roja y, desde allí, dio el salto a América, estableciéndose durante cuatro años en la República Dominicana, hasta que en 1944 se trasladó a México.

Empezó a trabajar como gerente de ventas en Unión Distribuidora de Ediciones, una empresa de Ricardo Mestre, otro exiliado anarquista. Aprovechando la experiencia y contactos ganados en el mundo editorial, Fidel Miró abrió una librería de viejo y, más adelante, la distribuidora Méxicolee en compañía de otros socios. Finalmente, en 1954 fundó Editores Mexicanos Unidos, una de las empresas editoriales más interesantes del exilio español, que contó con varias librerías abiertas en el país azteca.

Sin embargo, para Fidel Miró la tarea editorial era, además de un medio de vida, un vehículo para la difusión de sus ideas y para influir en la comunidad de exiliados y en el conjunto del Movimiento Libertario Español en el exilio. Así lo demuestra el catálogo de libros publicados o el sostenimiento material de la revista trimestral Comunidad Ibérica desde 1962 hasta 1971.

Fidel Miró continuó en su exilio mexicano defendiendo la misma línea colaboracionista que ya había postulado en el interior de España durante la Guerra Civil. Tanto en 1945 como en 1947 apoyó a los cenetistas que defendían la colaboración política y la participación en la ANFD y en 1960 formó parte de la delegación de los moderados en las negociaciones que culminaron en el Congreso de unificación de Limoges.

Después de este comicio su trayectoria militante fue muy controvertida. Hacia 1965 participó en el fallido proyecto del cincopuntismo, que pretendía abrirse paso en el sindicalismo vertical franquista, a partir de 1970 entró en conversaciones con Rodolfo Martín Villa y José María Socías Humbert para promover una CNT destinada a ser un baluarte anticomunista, y tras la muerte del general Franco apoyó a Abad de Santillán, que sostenía una CNT sindicalista y ajena a sus raíces libertarias. Y en la escisión que sufrió la anarcosindical, en diciembre de 1979, secundó al grupo que formó la CGT.

Falleció en México el 19 de junio de 1998.

Fuentes:

FÉRRIZ ROURE, Teresa. La edición catalana en México. Jalisco. El Colegio, 1998.

ÍÑIGUEZ, Miguel. Enciclopedia histórica del anarquismo español. Vitoria. Asociación Isaac Puente, 2008.

MAESTRE MARÍN, Rafael y Pilar MOLINA BENYTO, “Editores Mexicanos Unidos: la obra cultural del exiliado Fidel Miró”. Migraciones y exilios. Volumen II, 2001. Páginas 241-247.

MIRÓ, Fidel. Anarquismo y anarquistas. Madrid, Editores Mexicanos Unidos. 1979.

 

 

 

 

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