19 de julio de 1936 en Galicia

Publicado el 20 julio, 2013

Claro J. SENDÓN*

alonso_rios_estatuto600Como en todos los lugares, el 19 de julio amaneció en Galicia con una tormenta a fondo. Algo se movía en la conciencia popular a pesar de todas las tibiezas y seguridades que al pueblo daban los encargados de regir los destinos de un pueblo tan sensible como el nuestro. En Coruña y otras ciudades se reciben las primeras noticias de la sublevación en infinidad de lugares de España. Había en ellas algo que pretendían dar confianza y seguridad, ya que en Galicia aún no se había iniciado el ataque de la traición. Por fin, el 21 de julio llegó a los pueblos la noticia de la sublevación de las tropas de la guarnición de La Coruña. En las calles de la ciudad herculina, se riñeron encarnizados combates, y militantes confederales, socialistas y algún republicano de verdad, se enfrentaron al fascismo y los mantuvieron a raya hasta el día 22.

Cansados por la desigualdad de la pelea; sin armas adecuadas para contener la furia salvaje, estaban a punto de perecer antes que entregarse, cuando de San Finx-Noya, en el valle de Lousane, llegó una columna minera. Tres días duró la lucha en las calles de La Coruña. Y en la pelea sangrienta cayeron los más valientes. La mayoría de los mineros han regado con su sangre la ciudad. Así murió aquel valiente minero de las abruptas serranías de Galicia; así han muerto centenares de muchachos que eran una promesa, esperanza para el engrandecimiento de un pueblo que ha de ser rejuvenecido en un futuro muy próximo… Galicia es un cementerio, es la región más mártir de España.

Claro Sendón

Claro Sendón

* Claro José Sendón Lamela nació en Muros (La Coruña) en 1897. Emigró a Argentina primero y luego a Estados Unidos, donde entró en contacto con el movimiento anarquista. En 1931, tras la proclamación de la II República española, regresa a Galicia y se afilia a la CNT. El golpe militar fascista le sorprende en Huelva, donde combate contra efectivos sublevados de la Guardia Civil hasta que la ciudad cae en manos de los fascistas. En otoño logra trasladarse a Madrid, donde trabaja en la redacción de CNT. En julio de 1937 es enviado junto con Serafín Aliaga, Juan López y Avelino González Mallada a Estados Unidos, para recabar apoyos para la causa de la República española. Murió meses más tarde, en noviembre, en Nueva York, víctima de una tuberculosis contraída en la prisión.

Publicado en Polémica, n.º 22-25, julio 1986

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