Francisco Ascaso (Vida y obra)

Francisco Ascaso Abadía (1901 -1936). Nacio en Almudévar, (Huesca) el  1 de abril de 1901 y falleció en Barcelona, 20 de julio de 1936.

Fue junto con Buenaventura Durruti, Federica Montseny y Juan García Oliver el máximo representante del movimiento anarcosindicalista español de la Confederación Nacional del Trabajo, en el que militó desde su juventud formando el grupo “Los Solidarios”.1

Nace en el seno de una familia campesina de Aragón, originaria de Loscorrales, Huesca (Aragón) España.Nueno, Biscarrués y Tardienta. Eran diez hermanos, de los que sólo sobrevivieron cuatro, y entre ellos se encontraban Domingo y Alejandro, también anarquistas como su primo Joaquín Ascaso. Su madre y su hermana María murieron en el exilio, así como el compañero de María, el anarquista Luis Riera, y su hija Sol, que fallecieron en los campos de concentración franceses. Alejandro se asentó en Costa Rica con identidad falsa y Domingo cayó asesinado por los comunistas durante los sucesos de mayo de 1937 defendiendo el edificio de la Telefónica en Barcelona.

Panadero y camarero, se vinculó con la CNT e integró el grupo de acción llamado “Los Justicieros”. Llegó a Barcelona en 1922, donde el grupo, que también integraban Buenaventura Durruti, Juan García Oliver, Ricardo Sanz, Antonio Ortiz y Gregorio Jover, pasó a llamarse “Los Solidarios“. El grupo se enfrentó en acciones violentas a los pistoleros pagados por las patronales, que asesinaban sindicalistas, y participó en varios atracos a bancos.

Entre 1920 y 1922 estuvo preso en la cárcel de Predicadores (Zaragoza), con acusaciones de prácticas terroristas sobre sus espaldas. En 1923, con la dictadura de Primo de Rivera, Ascaso y algunos de sus compañeros se exiliaron en Francia, tras asesinar de veinte disparos al cardenal-arzobispo de Zaragoza, Juan Soldevila, en la capital aragonesa, el 23 de junio, dejando gravemente herido al chófer del cardenal, Santiago Castanera. También se le acusó del asalto del Banco de España en Gijón. De allí Ascaso y Durruti, perseguidos por las autoridades, continuaron hacia América y participaron en un nuevo atraco a un banco, junto con anarquistas argentinos. De regreso en Francia luego de un par de años, Ascaso y Durruti fueron detenidos el 25 de junio de 1926, acusados de preparar un atentado contra el rey de España, Alfonso XIII que visitaba París; finalmente, ante la falta de pruebas, fueron expulsados y se les prohibió residir en Francia, Bélgica, Alemania, Suiza y otros países europeos.

Ascaso permaneció clandestinamente en Francia, hasta que en 1931, apenas proclamada la II República, regresó a España y fundó el grupo de acción “Nosotros“, de corte más radical que la FAI. Participó activamente en las insurrecciones anarquistas de los primeros años de la república, y su activa participación en los sucesos ocurridos en la cuenca del Bajo Llobregat provocaron su destierro del país. En 1932 fue detenido y deportado a las colonia española de Guinea Ecuatorial (en la isla de Fernando Poo) y posteriormente al penal del Puerto de Santa María. En 1933 reapareció en Sevilla, donde fue detenido nuevamente. Al comenzar el año 1934 fue nombrado secretario general del Comité Regional de la CNT de Cataluña.

El estallido de la Guerra Civil Española lo encontró en Barcelona donde, al frente de los militantes de la CNT, murió el 20 de julio de 1936 durante el asalto al cuartel de las Atarazanas, a las pocas horas de iniciado el levantamiento militar, al recibir un balazo en la frente durante la toma del cuartel.

Una de las primeras columnas anarcosindicalistas llegadas para liberar el Aragón fascista fue la “Columna Ascaso”. Tercera columna anarcosindicalista organizada en Barcelona que partió desde Barcelona al frente de Aragón el 25 de julio. Algo mejor armada que las dos anteriores, contaba con 4 ó 6 ametralladoras y 3 ó 4 camiones blindados (“tiznaos”) transformados en una metalúrgica de Gavá.

El municipio alicantino de San Juan de Alicante fue conocido durante la guerra civil como “Villa Ascaso” aunque este nombre, al parecer, no llegó a aprobarse oficialmente. El Pleno del Ayuntamiento, en sesión celebrada el 16 de noviembre de 1936, aprobó, por unanimidad y a mano alzada, el nombre de Villa Rusia de Alicante. Como quiera que los anarquistas no estuvieron conforme, se produjo un altercado grave en el mismo salón de sesiones. A la vista de ello el Alcalde zanjó el asunto: “Señores, como no estamos de acuerdo cuando acabe la guerra ya pensaremos en el nombre, mientras tanto el pueblo seguirá llamándose San Juan”. Las pintadas por el pueblo no se hicieron esperar, por doquier podía leerse “Este pueblo se llama Villa Ascaso”.

Referencias.

  1. Biografías y Vidas. «Francisco Ascaso». Consultado el 23 de noviembre de 2010.

Enlaces externos.

 

Breve biografía de Francisco Ascaso

descarga

Francisco Ascaso Abadía nacio en Almudévar, Huesca; 1 de abril de 1901 y murio en Barcelonael 20 de julio de 1936,  fue un militante anarcosindicalista aragonés de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).

Panadero y camarero, se vincula con la CNT e integra el grupo de acción llamado “Los Justicieros”. Llega a Barcelona en 1922, donde el grupo, que también integraban Buenaventura Durruti, Ricardo Sanz, Antonio Ortiz, Juan García Oliver y Gregorio Jover, pasa a llamarse “Los Solidarios”. El grupo se enfrentó en acciones violentas a los pistoleros pagados por las patronales, que asesinaban sindicalistas, y participó en varios atracos a bancos.

En 1923, con la dictadura de Primo de Rivera, Ascaso y algunos de sus compañeros se exilian en Francia, tras asesinar de 20 disparos al cardenal-arzobispo de Zaragoza e instigador del pistolerismo patronal, Juan Soldevila, en la capital aragonesa, el 23 de junio, dejando gravemente herido al chófer del cardenal, Santiago Castanera. De allí Ascaso y Durruti, perseguidos por las autoridades, continúan hacia América y participan en un nuevo atraco a un banco, junto con anarquistas argentinos. De regreso en Francia luego de un par de años, Ascaso y Durruti son detenidos el 25 de junio de 1926, acusados de preparar un atentado contra el rey de España, Alfonso XIII que visitaba París; finalmente, ante la falta de pruebas, son expulsados y se les prohíbe residir en Francia, Bélgica, Alemania, Suiza y otros países europeos. También la URSS les denegará la entrada en sus territorios.

Ascaso permaneció clandestinamente en Francia, hasta que en 1931, apenas proclamada la II República, regresa a España y funda el grupo de acción “Nosotros”, que se integra en la FAI, dentro de la cual sostendrá posturas en favor de la insurrección y la gimnasia revolucionaria. Participó activamente en las insurrecciones anarquistas de los primeros años de la república, y en 1932 es nuevamente detenido y deportado a las colonias españolas de África. En 1933 reaparece en Sevilla, donde es detenido nuevamente. Al comenzar el año 1934 fue nombrado secretario general del Comité Regional de la CNT de Cataluña.

El estallido de la guerra civil española lo encuentra en Barcelona donde, al frente de los militantes de la CNT que salieron a combatir el alzamiento fascista, muere el 20 de julio de 1936 durante el asalto al cuartel de las Atarazanas.

El municipio alicantino de San Juan de Alicante fue conocido durante la guerra civil como “Villa Ascaso” aunque este nombre, al parecer, no llegó a aprobarse oficialmente.

Francisco Ascaso Abadia (Otra biografia)

Francisco_Ascaso_(sans_date)

Francisco Ascaso Abadia

Francisco Ascaso nacio en Almudévar, Huesca, 1901 y murió en Barcelona el 20 de julio de 1936

Líder anarcosindicalista español. Hermano de Domingo y Joaquín Ascaso, fue el máximo representante, junto con Buenaventura Durruti y Juan García Oliver, del movimiento anarcosindicalista español, en el que militó desde su juventud formando el grupo “Los Solidarios”. Durante la Monarquía de Alfonso XIII se le acusó del asesinato del cardenal arzobispo de Zaragoza, del atentado que sufrió el rey de España en París y del asalto del Banco de España en Gijón. Su activa participación en los sucesos ocurridos en la cuenca del Bajo Llobregat durante la Segunda República provocaron su destierro del país. Al estallar la Guerra Civil española intervino en la sofocación de la sublevación militar en Barcelona. Murió en el asalto al cuartel de Atarazanas de Barcelona, el 20 de julio de 1936.

Destacado activista de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) desde 1917 en Zaragoza, Francisco Ascaso fue recluido en 1920 en la cárcel de esa ciudad acusado del asesinato de Adolfo Gutiérrez, periodista del diario Heraldo de Aragón. Absuelto en noviembre de 1922, marchó a Barcelona, donde trabajó como camarero y participó en la fundación del grupo Los Solidarios, con Buenaventura Durruti, García Oliver, Gregorio Suberviola y Torres Escartín, entre otros.

En colaboración con este último, atentó contra el cardenal-arzobispo de Zaragoza Juan Soldevila en 1923, en represalia por el asesinato del sindicalista Salvador Seguí en Barcelona dos meses antes. Detenido en junio de 1923, fue nuevamente encarcelado, pero se evadió con ayuda de los cenetistas zaragozanos y huyó a Barcelona para reunirse con sus hermanos Domingo y Alejandro.

El golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera (1923) lo obligó a abandonar España e iniciar un viaje por Hispanoamérica en compañía de Durruti (1924-1925). Exiliado en París, fue uno de los creadores de la revista anarquista Liberión. En 1926 fue acusado de organizar con Durruti y Gregorio Jover un atentado contra Alfonso XIII, lo que provocó su detención y expulsión en julio de 1927, después de que el gobierno francés, presionado por una amplia campaña de protestas, desatendiera la demanda española de extradición.

Francisco Ascaso, Buenaventura Durruti y Gregorio Jover

Francisco Ascaso pasó a Berlín, y al proclamarse en 1931 la Segunda República, regresó a Barcelona, donde ese mismo año intervino en el congreso de la CNT. Durante las sesiones se evidenció el enfrentamiento entre los defensores del sindicalismo y de la legalidad republicana y los integrantes de la reorganizada Federación Anarquista Ibérica (FAI) y del grupo Nosotros (en el que se encontraba Ascaso), partidario de la revolución.

A causa de su participación en el movimiento insurreccional de la zona minera de Fígols (Barcelona), en noviembre de 1932 fue detenido y deportado al África española. Tras su regreso a Barcelona ingresó en la redacción del periódico libertario Solidaridad Obrera y fue elegido secretario general de la CNT de Cataluña, hasta que fue destituido por haber intentado desconvocar la huelga general de octubre de 1934, si bien Ascaso fue detenido en la represión que siguió a ésta.

Liberado al vencer el Frente Popular en febrero de 1936, Francisco Ascaso murió en combate cuando, al frente de un grupo de metalúrgicos, entre los que estaba Durruti, trataba de asaltar el cuartel de Atarazanas, último bastión de los militares sublevados en Barcelona, el 20 de julio de 1936. Una de las primeras columnas catalanas que se dirigieron hacia el frente de Aragón fue llamada “Ascaso” (militarizada como XXVIII División) y su mando fue encomendado a su hermano Domingo, fallecido en un tiroteo durante los sucesos de mayo de 1937.

 

Francisco Ascaso Abadía – muerto en el asalto al cuartel de Atarazanas

Ascaso momentos antes de morir

El 20 de julio de 1936 muere luchando en Barcelona (Cataluña) el combatiente anarquista y anarcosindicalista de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) Francisco Ascaso Abadía. Había nacido el 1 de abril de 1901 en Almudébar (Huesca, Aragón, España). Era el miembro más joven de una familia confederal y vivió en Zaragoza desde 1913. Pronto se inició en las luchas sociales zaragozanas, interviniendo en numerosos conflictos entre 1917 y 1920. En 1919, como miembro del grupo Voluntad, fue detenido por incitación a la rebelión de un cuartel y al año siguiente, como miembro de Los Justicieros, es encarcelado acusado de la muerte de un periodista zaragozano, liberando -después de una gran presión con motivo de la Conferencia de 1922. Se junta al grupo Crisol (Durruti, Suberviola, Campos y Torres) y marcha a Barcelona, ciudad donde trabajará de camarero y se integrará en Los Solidarios, será un elemento prominente, y también encabeza el comité de relaciones anarquistas salido de la Conferencia anarquista catalana convocada por el grupo. Participa en las acciones contra Soldevila (junto con Torres Escartín), Martínez Anido y Laguía (1923) y es de nuevo encarcelado.

Huido de la cárcel con la ayuda de Buenacasa (8 de noviembre de 1923) pasa a Francia, con Durruti, por Barcelona, con la misión de crear un subcomité revolucionario y una editorial de apoyo (enero de 1924). Desde 1922 su vida corre paralela la de Durruti, amigos inseparables. Vive en París como trabajador de la industria del plomo, participa en la fracasada incursión en Vera de Bidasoa y con el dinero de las expropiaciones abren la Librería Internacional de París. En diciembre de 1924 marcha con Durruti en América: Nueva York, Cuba (donde hará trabajo de estibador y cortador de caña, y donde eliminaron un patrón actuando bajo el nombre de Los Errantes), México (donde en marzo se junta con Alejandro Ascaso y Jover y asaltan una fábrica en Tucumán para financiar una escuela racionalista y la prensa de la CGT), de nuevo Cuba, Chile, Buenos Aires (agosto) con numerosas acciones expropiadores. En abril de 1926 Ascaso y Durruti vuelven a Europa y, utilizando el seudónimo de Salvador Arévalo, Ascaso se instala en París, donde interviene en la preparación del atentado contra Alfonso XIII y soporta las represalias: encarcelamiento el 25 de junio de 1926, expulsión en Bélgica (23 de julio de 1927, donde Ascaso y Durruti fueron acogidos por Hemos Day) y vuelta a Francia (París, Joigny, Lyon).

Tumba de Francisco Ascaso Abadia

Tumba de Francisco Ascaso Abadia

En enero de 1928 la pareja se reúne en París con Cortés, Sanz y G. Vivancos; de nuevo tomados en abril, pasan clandestinamente en Berlín en octubre y posteriormente en Bélgica, desde donde participaron en el complot de Sánchez Guerra (enero de 1929) y en proyectos editoriales. Volverá clandestinamente a Francia y se unirá con Berthe Fabert. Devuelve con la República y desde abril se encontrará en Barcelona. Sin olvidar la tarea expropiante, en Barcelona se entrega a una febril actividad: innumerables mítines (en Almudévar y Huesca en diciembre de 1932, Zaragoza en enero de 1936), asambleas, manifestaciones, participación en los levantamientos de Fígols y del Ebro, deportación en África en febrero de 1932, enfrentamientos con los treintistas, secretario de la CNT catalana (tarea criticada por asturianos, ya que fue el autor de una nota contra en octubre asturiano) entre 1934 y 1935, redactor de Solidaridad Obrera , asistente al Congreso de 1936, mítines con Ortíz en Sant Boi y Sallent (1936), y todo ello con continuas escapadas, destierros y encarcelamientos. Cuando comenzó el levantamiento fascista en Barcelona combatió en primera línea, siendo el encargado de la coordinación y las comunicaciones, y murió inesperadamente de un disparo al asedio del cuartel de las Atarazanas el 20 de julio de 1936.

De sus escasos escritos – fue administrador del periódico Crisol y escribió artículos en Cultura y Acción, de Zaragoza (1922-1923), Solidaridad y Solidaridad Obrera – se deduce la desconfianza en las vanguardias clarividentes y que su discutido anarcobolchevismo era más una estrategia de circunstancias que de creencias.

La muerte de Francisco Ascaso

En un principio,  solo conocía dos fotografías relacionadas con la muerte de Ascaso.

En la primera, tomada por Centelles,  se ve a un grupo de cuatro personas al lado de un cañón en la Rambla de Santa Mónica. Es lunes, 20 de julio de 1936.  Los cuatro forman parte del grupo de anarquistas que desde hace más de 24 horas asedia el cuartel de Atarazanas.  Es el último reducto de los militares insurrectos que resiste en Barcelona. El general Godet,  jefe de la rebelión,  ya se ha rendido, al igual que el resto de los cuarteles militares. Alcántara, Pedralbes,  Bruch, San Andrés…  Tan solo se mantiene en rebeldía el núcleo militar de  la parte baja de las Ramblas.  

El objetivo no es fácil de conquistar.  Los militares, además del cuartel ocupan el Gobierno Militar, el monumento a Colón donde han instalado una ametralladora que barre el paseo central de la Rambla Santa Mónica y el edificio de Aduanas, lo que les permite cubrir con fuego cruzado el sector .  Una ensalada de tiros que impide avanzar a los anarquistas.  Cuenta Max Aub en su Laberinto Mágico, que el cuartel general de los anarquistas que pretendían conquistar los enclaves militares de la parte baja de las Ramblas,  estaba en el cabaret La Buena Sombra en el pasaje Ginjol, una callejuela que nacía en la Plaza del Teatro. 

Los atacantes son anarquistas sin preparación militar en su mayoría. Uno de los que dirigen los grupos que  se enfrentan con los militares refugiados en el cuartel es  Francisco Ascaso que aparece a la izquierda de la fotografía. A su lado, mirando a la cámara, sonriente, su hermano Joaquín. Hay otras dos personas, un militar con casco que lleva un brazalete en la manga para señalar que está con los que se defienden de la asonada  y un civil en el extremo derecho. Se encuentran en el paseo central de la Rambla Santa Mónica.  A  nuestra izquierda, delante de ellos, se ve el antiguo convento de Santa Mónica, por entonces un centro administrativo militar que los anarquistas rindieron el día anterior. Al lado de los cuatro,  un camión con colchones. Se trata del camión en el que el grupo anarquista Germen de la FAI  había instalado una ametralladora y colocado unos colchones para proteger el avance del vehículo y acercarlo a los muros de Atarazanas. El camión no consigue superar el convento de Santa Mónica.  

En el archivo de Centelles, una nota de su puño y letra señala que veinte minutos después de tomar la fotografía, Ascaso cayó en el asalto al cuartel. 

ascaso-rambles-barcelona

La segunda  fotografía se tomó durante el entierro de  Ascaso  el 22 de julio de 1936. Durante mucho tiempo me sentía  perplejo cada vez que la contemplaba. No sabía quien era la persona  a la derecha de Companys (a su derecha), el del gorro con borla que parece un chapiri. Me recordaba a un payaso augusto, incluso por las cejas pintadas. ¿Qué hacía una persona con las cejas pintadas en un entierro al lado del presidente de la  Generalitat?.  Más tarde,  encontré otras imágenes donde aparecía el hombre con las cejas pintadas. Sin el gorro. Con un peluquín y con uniforme de gala.  Conseguí saber de quien se trataba. Un militar con alopecia universal. Alberto Arrando, comandante de la guardia de asalto y uno de los artífices de que Barcelona no cayera en manos de los militares sublevados el 19 de julio. Su hermano, capitán de la guardia de asalto, cayó muerto aquel día defendiendo la República. Arrando se pintaba las cejas para que su cara pudiera transmitir mejor las expresiones faciales.

gce_sd_entierrofranciscoascasobarna22julio1936-alberto-arrando-alopecia-total-se-pinta-las-cejas

De la intensidad del fuego aquella mañana del 20 de julio da una idea el grupo de vehículos calcinados cerca del Gobierno Militar al terminar los combates.

Hace poco más de un año que el cuartel anexo al de Atarazanas, se ha derribado y en su lugar un gran solar sin lugares donde protegerse, dificulta el avance de los anarquistas. 

De la intensidad del fuego aquella mañana del 20 de julio da una idea el grupo de vehículos calcinados cerca del Gobierno Militar al terminar los combates.

1310569896477

17-cotxes-drassanes

Hace poco más de un año que el cuartel anexo al de Atarazanas, se ha derribado y en su lugar un gran solar sin lugares donde protegerse, dificulta el avance de los anarquistas. 

perez-de-rozas-derribo-del-cuartel-de-atarazanas-1935-afb

Perez de Rozas – Inicio del derribo del cuartel anexo de Atarazanas. Marzo de 1935

Sagarra . Cuartel anexo de Atarazanas casi derruido.

Sagarra . Cuartel anexo de Atarazanas casi derruido.

Branguli - Solar tras el derribo del cuartel. A la derecha el final de la Rambla Santa Mónica.

Branguli – Solar tras el derribo del cuartel. A la derecha el final de la Rambla Santa Mónica.

Ascaso, sigo aquí la crónica de Abel Paz Durruti en la Revolución Española que me parece el relato más plausible sobre la muerte del anarquista, ganó a la carrera la parte trasera de las barracas de libros en el Portal de Santa Madrona.  Desde allí intentó alcanzar la protección de un camión aparcado en el Portal entre las calles Montserrat y Mediodía. Un disparo de uno de los refugiados en el cuartel de Santa madrona lo abatió. En el número 14 de la calle, cabe un establecimiento llamado Los encantes del Barrio Chino. A tocar del Red Lion el dancing que hacía esquina con la calle Mediodía. 

Barracas de libros del Portal de Santa Madrona

Barracas de libros del Portal de Santa Madrona.

ANC.. Autor desconocido. Los encantes del barrio chino, el lugar donde cayó muerto Ascaso, lleno de ramos de flores en su homenaje

ANC.. Autor desconocido. Los encantes del barrio chino, el lugar donde cayó muerto Ascaso, lleno de ramos de flores en su homenaje

Perez de Rozas - Agosto de 1936 - Milicianos franceses homenajeando a Ascaso.

Perez de Rozas – Agosto de 1936 – Milicianos franceses homenajeando a Ascaso.

Red Lion, el dancing adyacente a los Encantes del barrio chino y que hacía esquina con la calle Mediodía.

Red Lion, el dancing adyacente a los Encantes del barrio chino y que hacía esquina con la calle Mediodía.

 

En marzo de 1937,  se inauguró un cine en la calle Vergara con el nombre de cine Ascaso. Al entrar las tropas franquistas en Barcelona, el cine se bautizó como cinema Vergara y con ese nombre permaneció hasta su cierre a finales de los años noventa. 

Branguli - Cine Francisco Ascaso. el 8 de marzo de 1937 -después Cine Vergara

Branguli – Cine Francisco Ascaso. el 8 de marzo de 1937 -después Cine Vergara

 

Buenaventura Durruti, Émilienne Morin, Gregorio Jover, Berthe Faber i Francisco Ascaso -París, 1926

Buenaventura Durruti, Émilienne Morin, Gregorio Jover, Berthe Faber i Francisco Ascaso -París, 1926

Anuncios